“La ley de zonificación minera me parece muy interesante y viable: depende de comprometernos todos para hacer las cosas bien”

Chubut 17 de diciembre de 2020 Por Redacción
Lo afirmó Pablo Chiecchio, ingeniero mecánico y propietario de la empresa ING Servicios, radicada en Puerto Madryn. Hizo un análisis de los aspectos más relevantes del proyecto que aguarda ser tratado por los diputados provinciales.
Pablo Chiecchio

Pablo Chiecchio, propietario de la empresa ING Servicios, radicada en Puerto Madryn, consideró que el proyecto de ley de zonificación minera en la Meseta del Chubut cumple con las previsiones necesarias desde el punto de vista ambiental, y se expresó a favor, para optimizar los controles, de la participación de organizaciones de la sociedad civil.

Chiecchio dijo en este contexto que los temores en relación con la actividad minera están vinculados con el desconocimiento y con el descreimiento relacionado con “un problema cultural de la Argentina”: la falta de apego a las leyes por parte de una importante porción de la sociedad.

Ingeniero mecánico de profesión, Chiecchio realiza en su empresa trabajos de ingeniería, alquiler de equipos, capacitación, mantenimiento de equipos de izaje para varias empresas de la zona e inspecciones con drone, entre otros. 

- ¿Qué opinión tiene del proyecto de zonificación minera en la Meseta del Chubut?
- He leído el proyecto de ley y cubre todas las necesidades desde el punto de vista ambiental. El tema es hacer cumplir lo que dice la legislación, que es un problema cultural de la Argentina, más allá de esta ley. Pero entiendo que hay gente, en la que me incluyo, que estamos interesados en que las cosas se hagan bien, como en otras partes del mundo. Australia y Chile son ejemplos de ello. Para eso debemos como sociedad recuperar el valor de la honestidad. También es interesante lo que plantea el artículo 16 en cuanto a la mano de obra chubutense. Hay que hacer hincapié fuertemente en el ‘Compre Local’, que es lo que más nos interesa. Creo que hay que empezar a plantear políticas de Estado para tratar de modificar la matriz económica. Porque el petróleo va a seguir existiendo, pero hay países como Japón y Alemania, entre otros, que de acá a 2030 van a dejar de lado el consumo de combustibles fósiles. Por lo que leí, la ley de zonificación me parece muy interesante y viable. Depende de comprometernos todos para hacer las cosas bien, no solamente para nosotros sino para los que vendrán. Hay que procurar que el proyecto impulse fuentes laborales y otra matriz económica.
- ¿Qué expectativas les genera el desarrollo de la minería?
- Desde el punto de vista económico, a Chubut le daría un ingreso muy importante en el PBI interno, sobre todo por la caída de las regalías petroleras. Esto generaría un impacto social y económico. En el caso particular de mi empresa, estamos viendo la posibilidad de comprar un terreno para abrir una base en la Meseta, para estar en el momento en que arranque. Pero estamos sujetos siempre a las certezas. Es muy difícil proyectar algo en el país, sobre todo porque no hay certezas de casi nada y se complica tomar decisiones e invertir. Esto va más allá de la pandemia. Desde que tengo uso de razón es difícil planificar a largo plazo. Los mayores réditos se obtienen de esa forma, y no en la ganancia inmediata. Y, por otro lado, insisto en que es necesario hacer hincapié en el ‘Compre Local’. Es decir, asegurarnos como proveedores o empresas locales que siempre vamos a tener prioridad a la hora de algún tipo de compra o de contrato de servicios, obviamente respetando los precios. Además está la posibilidad de la gente de la Meseta de desarrollarse y vivir en el lugar en el que nació. Hoy no tienen otras alternativas porque no hay infraestructura ni rutas. Tampoco debería el Gobierno tomar como una salvación a la minería porque no es así. Es una alternativa más para encontrar una solución. 
- ¿Qué opinión tiene sobre los argumentos de los sectores que se oponen a la minería por aspectos ambientales y el uso del agua?
- Creo que en muchos temas en la Argentina se le da trascendencia a gente que no está interiorizada realmente. Cualquiera dice lo que le parece y se toma como cierto. Reniegan de la minería y se organizan por grupos de WhatsApp para las reuniones y las manifestaciones, cuando si no fuera por la minería no tendríamos teléfono, ni auto ni medios de comunicación. Se hacen manifestaciones contra la minería en caravanas de autos cuando el petróleo es una forma de minería en la que en lugar de extraer sólido se extrae líquido. No hay coherencia. La ignorancia hace que la gente tenga miedo. El miedo paraliza, y así estamos en la actual situación. Es como decía Séneca hace 2.000 años: ‘Hay un solo bien que es el conocimiento, y un solo mal, que es la ignorancia’. Hoy en la Argentina está primando en muchos ámbitos la ignorancia.
- En cuanto a los controles, se plantea que haya participación de la sociedad a partir de veedores, ¿acuerdan con este mecanismo?
- Mucha gente se opone no por la minería sino porque tiene miedo de que se llegue a un desmanejo por parte del Estado. Pero creo que hay cuestiones que se pueden solucionar. Acá hay mucha gente que sabe, hay organizaciones, universidades y entidades de la sociedad civil que podrían ejercer un control. Es entendible que la gente desconfíe de todo en el actual contexto. Pero en cuanto al tema del agua, no veo un problema porque la cuenca de Sacanana no es potabilizable. De todas maneras, es necesario utilizarla en su justa medida y con los controles que correspondan. Hoy una minera tipo no consume grandes cantidades de agua y tiene sistemas que reutilizan el recurso. Y el Río Chubut está a una distancia bastante considerable del proyecto minero, con lo cual podemos decir que con los controles adecuados se pueden garantizar los estándares ambientales.

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