Olivicultura en Rawson: un paradigma cuya sustentabilidad comprende 400 años, según los especialistas

Chubut 01 de febrero de 2021 Por Redacción
La planificación no conoce de límites. Sólo se limita un proyecto ambicioso cuando interfieren decisiones, tal vez, políticamente erróneas. Y dificulta la tan mentada política de Estado; es decir, la continuidad de procesos de cambios.
Olivos

El municipio de Rawson, apenas iniciada la gestión del intendente Damián Biss, propuso erradicar esas fronteras subjetivas que impiden el desarrollo con la firme iniciativa de promover el cultivo de olivos; uno de los programas motores del despegue económico capitalino, comprendido en la plataforma política de la actual administración ejecutiva.    

 

“El Olivo alcanza su plena madurez recién a los 60 años, y de ahí tenemos otros 400 para mantenerlo productivo”, afirmó el maestro Oleario de la Escuela Superior de Aceite de Oliva de Valencia (España), Víctor Tomaseli. El plazo, ciertamente prometedor, resulta significante para la región, y se constituye como un emprendimiento productivo capaz de derribar esas acciones mal acostumbradas que fijan límites obligados a procesos de largo alcance. Lógicamente, debe plantearse como una continuidad, si se persigue la búsqueda de la nueva matriz productiva para nuestro suelo.

 

Las pruebas en la capital ya se iniciaron. “En Rawson tenemos olivos antiguos, de alrededor de 74 años, que están productivos”, esgrimió Tomaseli. “Una vez extraída la muestra –continuó-, debemos analizarnos bajo parámetros estrictos, que llevan un tiempo, e incluyen estudiar el comportamiento de la planta durante el transcurso del año, entre otros aspectos”.

 

El municipio, a partir de la Declaración 13/20 sancionada por el Concejo Deliberante, consideró a la Olivicultura como significativa para el desarrollo productivo de Rawson, sujeta a muestreos que “nos indicaron un aceite de altísima calidad”, recordó el maestro Oleario. Avanzado el proyecto, “nos contactamos con el INTI de Mendoza, que tiene un laboratorio especialidad en aceite de oliva, y con el Instituto de Biología de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco –el equipo de Ecofisiología Vegetal-, para que todos estos estudios vayan por el camino seguro”, comentó.

 

Desde que comenzaron las evaluaciones, en Rawson se extrajeron 40 kilos por planta para muestras. “Todos los datos obtenidos hasta el momento son positivos, no encontramos algo que nos ponga en alerta”, aclaró el especialista.

 

Larga durabilidad

 

Comparativamente, graficó Tomaseli, “la fruticultura común de la zona, por ejemplo, manzanos o perales, tienen un ciclo productivo de no más de 30 años; en el caso de la fruta de carozo, llámese cereza, ciruelas o duraznos, el ciclo de senescencia es de 18 años; mientras que el olivo alcanza su plena madurez recién a los 60, y de ahí tenemos 400 años por delante para mantenerlo productivo”.

 

 

Calidad y salud

 

Según los estudios actuales revelados, “el aceite nuestro tiene otros compuestos que la hacen superior; además del contenido de ácido oleico, contiene polifenoles, que son esas sustancias que hacen a la salud, que convierten a este jugo de fruta en un alimento nutracéutico, es decir, que está entre un medicamento y un alimento”, definió Tomaseli.

 

El maestro Oleario adelantó que “en los próximos meses, 17 mil olivos provenientes de un emprendimiento privado serán plantados en el Vivero Municipal de Rawson, y junto a ello tenemos otras iniciativas para ejecutar en el suelo capitalino”.

 

El Olivo en la Rural

 

El equipo técnico encargado del proyecto Olivícola en Rawson expondrá el sábado 13 de febrero en la 83° edición de la Exposición Rural a realizarse en Trelew. “Responderemos preguntas vinculadas a la temática, en un proceso que denominamos ‘Multifuncionalidad del área’, cuyo propósito no es competir, más bien, complementar la economía de la gente”, apuntó Tomaseli. 

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