Más voces se suman al pedido por la Zonificación Minera en la Meseta Central

Chubut 08 de febrero de 2021 Por Redacción
Desde diferentes perspectivas y experiencias, los testimonios de la cocinera Alba Torres y el productor Eusebio Guridi, coinciden en la necesidad de avanzar con la zonificación minera en la región. Las difíciles condiciones de vida, el abandono, la falta de infraestructura y el éxodo de habitantes, los puntos salientes que describen una situación desesperante. 
Eusebio Guridi  - foto extracto de perfil de Facebook

Alba Torres es una vecina de Gan Gan, nacida en la localidad. Hija de trabajadores rurales también oriundos de la localidad, ya desaparecidos, contó que “hace 49 años que vivo acá, tenemos un campo cerca de Gan Gan, allí está muy difícil porque hay poca agua. Estamos viviendo una situación difícil, queremos trabajo, la zonificación, un sueldo digno para la gente”. En diálogo con el programa “La Voz de la Meseta”, que se emite por la emisora LU17, explicó de manera sencilla y clara la falta de trabajo en la zona, y en respuesta a quienes reclaman a los pobladores de la región la explotación de los recursos del campo, respondió “Yo les diría que vengan y vivan acá un año, para ver cómo les va si van a opinar lo mismo”.

“Acá en la localidad de Gan Gan se vive como cualquier día, trabajando todos los días para poder llevar el pan a la casa. Le diría a esa gente que está en contra de la minera, que recapacite, que se informe, que nosotros necesitamos la minera porque queremos progresar”, reclamó la vecina.

Torres relató: “Trabajo en el Hogar (ancianos) hace 8 años por 6 mil pesos, que no te alcanzan ni ahí. Tengo mi hijo, mi nieta y mi hija que viven conmigo”. Su tarea es como cocinera en el Hogar de Ancianos de Gan Gan, que depende del Ministerio de Desarrollo Social y, en su caso, de la comuna rural como varios de sus compañeros de trabajo.

 “Por eso quiero que se abra la minería para que haya trabajo. Queremos decidir, ya que hay mucha gente que está en contra. No estoy de acuerdo con aquellos que opinan de la Meseta, porque no saben nada”, señaló y añadió: “No viven acá, si ellos supieran que la zona de la Meseta no hay trabajo, el invierno es muy frio y nosotros tenemos que salir a trabajar por poquito, le diría a esa gente que primero se informe o que vengan a ver la Meseta como está”.

La vecina comparó la vida en la Meseta y las ciudades, y aseguró, “No es lo mismo, he tenido oportunidad de ir a Trelew pero no a vivir, fui dos tres días y me vuelvo a mi lugar. Para mí es difícil vivir en una ciudad”, al tiempo que mencionó: “Acá se están yendo los jóvenes, no me gustaría a mí porque yo tengo un hijo de 14 años y no me gustaría que se vaya. Que se quede con la mamá, que tenga un trabajo acá, pero lo chicos sí se van, porque no tienen trabajo. Algunos se van a estudiar y la mayoría a buscar trabajo, así es la realidad de acá”, comentó resignada.

 

El abandono de la región y la necesidad de servicios para poder producir

Eusebio Guridi, por su parte, narró su historia en sus redes sociales, y rápidamente se viralizó. “Naci en Gan -Gan, (en el hospital viejo) meseta centro norte de la Provincia de Chubut, me crié en la Pampa de Sacanana (hoy mas conocida por el acuifero del Sacanana) , escuela Primaria en la 33 de Gan - Gan , colegio secundario en el Nacional de Trelew, estudios universitarios en la Universidad Nacional de La Pampa, y vuelta a Gan Gan a ejercer mi profesión, pero especialmente a vivir en mi pueblo, donde nací y de donde soy aunque no pude quedarme”, dijo.

Guridi graficó la situación de la meseta indicando: “Mi familia lleva más de 100 años criando ovejas, produciendo lana y carne, pero cada vez es más difícil invertir y crear estructuras productivas sustentables, eficientes, y generadoras de mano de obra y de recursos. Las limitantes principales, la falta de caminos, falta de energía, falta de servicios e insumos. Las producciones actuales salvo algunas excepciones son de subsistencia. Las estructuras de los principales establecimientos ganaderos se desarrollaron cuando había conectividad con el resto del país a través del tren de carga y de pasajeros de la línea sur de Rio Negro, era más cerca y más barato proveerse desde alli (Maquinchao e Ing. Jacobacci); de ahí venían en mayor escala los víveres y los materiales. Por ahí también se despachaban los frutos del país y hasta los animales se llevaban a las zonas de comercialización en vagones jaula del tren”, señaló en su perfil de la red social Facebook. Su relato describe el abandono histórico de la Meseta al decir: “Hoy los caminos son los mismos, no ha cambiado ni la traza de las viejas huellas de carro; la energía sigue siendo con motores a combustible (no llega a la zona rural), el tren no funciona como antes, en vez de acercarnos a los centros comerciales nos hemos alejado. Todo nos cuesta más del doble y no tenemos a mano servicios técnicos ni insumos en la medida de las necesidades”. 

Guridi reclama: “Tal vez los legisladores y especialmente quienes piensan que la explotación de los recursos mineros no se debería autorizar no evalúan todo el contexto, tal vez si se inicia un proyecto importante en la escala que sea tengamos energía, tengamos mejores caminos, tengamos servicios, tengamos insumos a mejor precio, más a mano, esto para los que seguimos apostando a producir en la meseta. Claro que se puede producir más, pero sin energía y sin conectividad es imposible, hace más de 100 años que lo intentamos, y es más fácil producir en la costa o en la cordillera; seguimos solo los tercos pero creo que en estas condiciones no por mucho tiempo. Por ahí si se toman el tiempo suficiente (no 17 años) para aprobar la zona de explotación y evalúan todos los impactos positivos y negativos podamos tener una buena ley que no genere división. Y con esa herramienta poder producir algo más y en mejores condiciones, con estructuras eficientes, sustentable y generadoras de empleo”, concluyó.

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