“No hay ninguna posibilidad de cuidado ambiental si no hay desarrollo económico”

Chubut 17 de abril de 2021 Por Redacción
Lo dijo el economista Eduardo Crespo, en el marco del inicio del segundo ciclo de conversatorios organizados por la Cámara de Proveedores y Empresarios Mineros (CAPEM) del Chubut. Participaron además el presidente de CIMA, Ovidio Palacio, y el vicepresidente de CAPEM, Mario Bensimón.
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La Cámara de Proveedores y Empresarios Mineros (CAPEM) del Chubut comenzó ayer viernes su segundo ciclo de conversatorios con la charla “Desarrollo y medio ambiente. El desafío de Chubut”, con transmisión en vivo por Facebook y con la participación de Eduardo Crespo, especialista en desarrollo económico, máster en Economía y doctor en Economía por la Universidad de Río de Janeiro, licenciado en Ciencias Políticas y Económicas por la UBA, y profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro y de la Universidad Nacional de Moreno.

El encuentro contó también con las participaciones del ingeniero Ovidio Palacio, presidente de la Cámara Industrial y de Comercio Exterior de Puerto Madryn (CIMA); de Mario Bensimón, vicepresidente de CAPEM, abogado egresado de la Universidad Nacional de la Plata, magíster en Derecho Constitucional y Derechos Humanos; y con la moderación de Diego Hernández.

Debate y convivencia

“Nosotros seguimos apostando por el debate y creyendo en la pacífica convivencia entre los valores de desarrollo y cuidado ambiental”, dijo Bensimón al introducir la charla.

“Chubut vive una de las páginas más difíciles de su historia -agregó-, con una crisis que nos está golpeando duro y donde existen dos modelos que hoy están representados en dos proyectos de ley en la Legislatura y que seguramente los representantes del pueblo deberán debatir en breve”.

Especificó que uno de los proyectos de ley es el de la zonificación “habilitando la actividad y la explotación de los recursos mineros en la Meseta Central con los máximos estándares de cuidado ambiental”, y que el otro consiste en la “prohibición absoluta de la actividad, denominado de Iniciativa Popular, que no solo golpearía a la actividad minera metalífera sino además a otras actividades, producto de la pobreza del lenguaje utilizado en su redacción y de la vaguedad interpretativa”.

Enfatizó que este último proyecto, con el número 129/21, “golpearía a otras actividades que hoy se desarrollan en la provincia como las arenas silíceas, la industria del cemento, el aluminio, toda vez que del texto del proyecto surge la prohibición para el almacenamiento de sustancias minerales; y el petróleo”.

Agregó que se trata “de la repetición de un proyecto presentado en 2014 cuando la Asesoría Letrada que encabezaba Martín Meza en la Legislatura había determinado su inconstitucionalidad”.

Espalda a la inversión privada

Y dijo que “básicamente lo que hace este proyecto es profundizar un modelo de provincia que se estableció a partir de la ley 5.001, que en 2003 prohibió la actividad durante 120 días, plazo en el cual un órgano asesor ambiental iba a presentar un proyecto de zonificación. Esos 120 días se convirtieron en 18 años en los que la actividad minera estuvo prohibida en los hechos”.

“Con la ley 5.001 Chubut le dio la espalda a la inversión privada y estableció al Estado como norte de todas sus políticas y el único empleador, definió Bensimón.

Y ejemplificó: “Entre el Estado Provincial, en sus diferentes tipos de relación laboral, y los Estados Municipales, la ocupación está cercana a las 94.900 personas que según el Ministerio de Trabajo de la Nación formaban parte de los trabajadores privados registrados hacia finales de 2019”.

“Somos un producto de la naturaleza”

Por su parte, Crespo, en una extensa exposición, dijo que “para pensar los problemas de desarrollo económico y medio ambiente uno no puede pensar en la noción hombre-naturaleza, ya que no ayuda a comprender estos procesos”.

“Somos un producto de la naturaleza, somos naturaleza y somos cultura. En principio, la relación entre las sociedades humanas y la naturaleza, las restricciones que la naturaleza les impuso a las sociedades humanas y las transformaciones que las sociedades humanas le impusieron a la naturaleza estuvieron desde siempre”, explicó.

“No es un fenómeno de los últimos años -enfatizó-, no es un fenómeno del capitalismo y de la Revolución Industrial, porque en cuanto al capitalismo uno podría decir que la Unión Soviética tuvo grandes desastres ambientales”.

Crespo reconoció que “no se puede negar que en los últimos 150 años esa transformación ha sido más radical, asociada al crecimiento económico, demográfico y al cambio técnico”.

Y en este contexto hizo un repaso de teorías vinculadas con la relación entre la disponibilidad de los recursos y el crecimiento demográfico, y su relación con las técnicas y los procesos productivos, con su origen en la agricultura, hace unos 11.500 años. Ejemplificó con que en esos momentos la población del mundo era de unos 5 millones de habitantes, una cantidad comparable actualmente a la Ciudad de Buenos Aires y La Matanza. Y dejó en claro que esta situación ya generó cambios ambientales.

También repasó las condiciones vida media de la población humana antes de 1820, en el marco de un análisis sobre la Revolución Industrial. Y dijo que “no hay evidencias que antes de la Revolución Industrial haya habido mejora de las condiciones de vida, con crecimiento per cápita, con lo cual era similar a la del paleolítico”.

Vinculó el contexto con el crecimiento demográfico, el cual “se multiplicó por 8 desde comienzos del siglo XIX hasta la actualidad”, y a su vez con la introducción de tecnologías y fertilizantes químicos en la alimentación.

Subdesarrollo y deterioro

“El subdesarrollo es más deterioro ambiental”, dijo el economista en base a datos con los cuales mostró que la deforestación mayor se da en los países de América del Sur y África mientras que en los países con mayor crecimiento se registra una reforestación. En este marco dijo que si bien existen problemas ambientales, “la solución no pasa por las prohibiciones de actividades y el no crecimiento, sino al contrario”.

En este sentido dijo que “quienes se oponen a la minería se oponen a la producción pero no al consumo: todos los que dicen estas cosas tienen celular, smart TV, vehículos. Pero quieren seguir consumiendo, con lo cual vamos a tener que importar todo lo equivalente a la minería”. Y se preguntó: “¿De dónde van a salir los dólares para pagar esas importaciones?”.

“No hay ninguna posibilidad de cuidado ambiental si no hay desarrollo económico”, dijo.

Y finalizó: “Yo creo que en Argentina desde siempre, y desde todas las coaliciones políticas tienen la idea de que Argentina es un país rico y que el problema es la distribución. Esto está muy presente en el ideario argentino, especialmente en los sectores medios y hay un conjunto de pretensiones de países súper desarrollados”.

Competidor de empleo

En tanto, Ovidio Palacio dijo que “el Estado se ha convertido en un competidor de empleo con la empresa privada en Chubut”, lo cual ha generado la actual situación “absolutamente deficitaria de Chubut”.

“Estamos de acuerdo con la zonificación minera y rechazamos la Iniciativa Popular que prohíbe actividades metalíferas y no metalíferas, y que va en desmedro de la poca actividad privada en este momento”, afirmó. 

“El progreso es lo que nos lleva al desarrollo”, finalizó, para luego repasar los orígenes de CIMA que datan de 2013, mientras que en 2016 se radicó en el Parque Industrial de Madryn. Actualmente cuenta con 94 empresas socias, de diversos rubros y dimensiones.

Acompañamiento

El conversatorio contó con el acompañamiento de distintas organizaciones: la Red de Académicos por una Minería Sostenible, la Organización Latinoamericana de Minería (OLAMI), la revista especializada Panorama Minero, la organización Women in Mining (WIM), el Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la Argentina (GEMERA), la Federación Empresaria del Chubut (FECh), la Cámara de Comercio e Industria de Rawson, la Cámara de Proveedores Mineros de la Argentina (CAPMIN), la Cámara Minera de San Juan, así como la Cámara de Empresarios Mineros de Argentina (CAEM).

También auspiciaron Pan American Silver, la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), el Colegio Argentino de Ingenieros de Minas (CADIM), la Cámara de Comercio, Servicios, Turismo e Industria de la Meseta Central del Chubut (CAMECCh); la Cámara de Servicios Mineros de San Juan, el Colegio de Graduados en Ciencias Geológicas de Tucumán, la Cámara de Proveedores y Servicios Mineros y Turísticos de la Puna (CAPROSEMITP), la Cámara Mendocina de Empresarios Mineros (CAMEN), el Colegio Profesional de Geólogos de San Juan, CIMA, la Cámara de Tecnologías de la Información y de la Comunicación del Valle Inferior del Río Chubut (CATICVIRCH), la Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN), Jóvenes por el Desarrollo Sustentable de la Argentina (JDSA) y el Comité Asesor Permanente para el Ejercicio de la Geología (CAPEG).

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