Pobladores de San Juan, Santa Cruz y la Puna resaltaron el crecimiento y el desarrollo en sus regiones a partir de la minería

Región 08 de mayo de 2021 Por Redacción
Fue ayer viernes en una nueva charla organizada por la Cámara de Proveedores y Empresarios Mineros del Chubut (CAPEM), en el marco del Día de la Minería. Dieron sus testimonios Luis Vacazur, de la Cámara de Proveedores de Servicios Mineros y Turísticos de la Puna; Romina Illanes, proveedora de servicios en San Juan; y Carlos Valenciano, que brinda servicios de lavado de indumentaria a mineras en Gobernador Gregores.
Illanes, Vacazur y Valenciano

La Cámara de Proveedores y Empresarios Mineros del Chubut (CAPEM) concretó ayer viernes una nueva charla en el marco de sus conversatorios semanales, en este caso con el testimonio de personas que se han desarrollado como proveedores de la actividad en San Juan, Santa Cruz y la Puna. 

La nueva charla, titulada “Minería y proyectos de vida, testimonios de una alianza poderosa”, fue realizada en el marco del Día de la Minería, que se celebró este 7 de mayo, en conmemoración de la primera Ley de Fomento Minero en la Argentina, sancionada en 1813.

Con moderación de Diego Hernández el conversatorio, transmitido en vivo por la plataforma de Facebook de CAPEM, tuvo como anfitrión a Gerardo Cladera, presidente de la entidad. Participaron la socióloga Natalia Casadidio; Luis Vacazur, vicepresidente de la Cámara de Proveedores de Servicios Mineros y Turísticos de la Puna Argentina (CAPROSEMITP); Romina Illanes, proveedora de servicios mineros en San Juan; y Carlos Valenciano, que brinda servicios de lavado de indumentaria a empresas mineras en Gobernador Gregores, Santa Cruz.

Crecimiento

Desde Rodeo, en el Departamento sanjuanino Iglesia, Romina Illanes contó su historia de vida en la que destacó su crecimiento a partir del desarrollo de la minería en la región, a fines de la década de 1990.

Proveniente de “una familia trabajadora”, describió Illanes, la mayor de 5 hermanos, comentó que los proyectos mineros generaron un “antes y un después” en la zona.

Recordó que en 1996/97, cuando terminaba la secundaria, muchos de sus compañeros emigraban por la falta de oportunidades. “Mis padres no pudieron económicamente apoyarme para seguir una carrera universitaria, así que me quedé en Iglesia, que es mi lugar en el mundo. Y allí aparece la minería”, indicó, y agregó que en 2001 ingresó a una planta proveedora, donde trabajó 12 años.

“Ahí fue donde la minería empezó a quedarse en mi corazón. Yo tenía muchos sueños, teníamos una situación económica no muy buena, con 5 hermanos, un solo sueldo, vivíamos alquilando. Pero trabajando en minería mi vida empezó a cambiar”, enfatizó.

En el año 2016, Illanes conformó con una hermana y su madre una empresa, y se convirtió en una de las primeras mujeres contratistas de la empresa Barrick, al ganar una licitación en 2017.

“Trabajo en Veladero, presto servicios allí. Me reuní con gente de comunidades, que me abrió las puertas, me escuchó y tomó mi idea”, indicó. “Estoy orgullosa que como mujeres hayamos podido insertarnos en una actividad donde la mayoría son hombres”, comentó, emocionada.

“Doy gracias a Dios a esta actividad, porque mis padres pudieron tener su casa después de 37 años, mi hermana y yo también. Pero no solo es el crecimiento material, porque mis hermanos mellizos pudieron estudiar. Uno de ellos ya es licenciado en Enfermería, el otro se está por recibir de bromatólogo”, indicó, con orgullo.

En relación con la labor comentó: “Como contratistas tenemos nuestras propias políticas de cuidado del medio ambiente. La gente muchas veces habla por desconocimiento. Yo elegí vivir acá y me voy a quedar. Entendí como pobladora local que soy tan responsable por el medio ambiente como la minera de turno. Para eso hay monitoreos de comunidades, que suben a sacar muestres de agua; tenemos la Policía Minera subiendo de manera permanente, así como Ambiente de Provincia y de Nación. Pero yo también me considero responsable del medio ambiente porque quiero seguir viviendo acá”.

“Soy orgullosamente mujer minera”, cerró. E indicó que “es una actividad noble que da trabajo a gran cantidad de familias”.

Desarrollo

En tanto, Vacazur repasó: “Soy de la etnia coya, originario de San Antonio de Los Cobres, provincia de Salta”, y recordó que comenzó a trabajar desde niño, en el Tren a Las Nubes, donde vendía para el turismo que llegaba a la región. “Con el turismo nos fue bien, y con la minería nos fue mucho mejor”, manifestó. 

“La Puna argentina tiene mucha coincidencia con Gan Gan, con la Meseta del Chubut, porque es una zona inhóspita, fría, con falta de comunicación. En San Antonio de Los Cobres hace 20 grados bajo cero en invierno”, describió. 

“Cuando empezó a desarrollarse la minería buscamos oportunidades y fue lo que tuvimos. El desarrollo de la minería nos trajo prosperidad, educación, disciplina. Lo vivimos, no nos lo contaron”, enfatizó.

“Culturalmente el coya -agregó- es un poco desconfiado, cerrado, y uno cuando es chico peca por la falta de conocimiento. Pero dijimos que íbamos a salir a romper los esquemas, a conocer el mundo, a formarnos y a ocuparnos del medio ambiente, de la flora, de la fauna. Es lo que hicimos en la Puna”.

“Pudimos desarrollarnos con la minería. Hemos generado puestos de trabajo desarrollando proveedores locales. La minería demanda trabajo registrado, capacitado. Eso es lo bueno: participar y ver cómo vamos a aportar como argentinos al país. Nos facilitó que tuviéramos una visión para buscar oportunidades. Eso nos puso un paso adelante”, añadió.

A modo personal explicó: “No tuve la oportunidad de estudiar, tengo séptimo grado, no tengo formación académica pero hoy soy vicepresidente de una cámara. Tengo visión, tengo calle, y me gusta trabajar. Por eso hemos creado la primera cámara del país de pueblos originarios, con la cual pudimos tener representatividad ante la autoridad minera para generar minería sustentable y trabajar en el turismo para que sea sostenible en el tiempo”.

A modo de mensaje, Vacazur cerró: “Cada uno es dueño de su verdad. Pero creo que habría que ponerse siempre un poco del lado del otro. Hay que ocuparse de las cosas, si realmente nos preocupa el medio ambiente. Hay que informarse. La minería no se lleva todo y no devuelve nada. Eso quizás era en la época de Cristóbal Colón. Hoy estamos en el siglo XXI. Las mineras generan servicios y nosotros contratamos gente de nuestra región. Somos un eslabón principal de la cadena de valor minera. Hoy la minería está impulsando el desarrollo de la Puna”. 

Proveedores locales

Por su parte, Carlos Valenciano explicó que Gobernador Gregores “es una localidad que antes de la minería contaba con unos 3.000 habitantes y hoy tiene unos 8.000. Se dedicaba solamente a la administración pública y a la ganadería, que no estaba rindiendo los frutos que se esperaba porque tuvimos una desgracia que fue el volcán, que destruyó muchos campos”.

Repasó en este contexto: “En 2007 puse un lavadero de ropa artesanal en mi casa. Mi suegro tenía un hotel donde paraban los gerentes de la minera Pan American Silver. Allí se empezó a establecer la empresa en Gregores, con el proyecto de Manantial Espejo. Y se presentó la oportunidad de generar un lavadero industrial para lavar ropa para la minera”.

Recordó que “solamente tenía dos lavarropas. No podía afrontar semejante desafío. Pero lo conversé con mi esposa y dijimos ‘vamos a hacerlo’. Le planteé a la minera que las máquinas no las tenía, y entendió la situación, porque para ellos, que los servicios estuvieran en la localidad era primordial”.

Así logró que la empresa, que tenía 2.000 personas empleadas en el proyecto minero, hiciera un leasing. “La empresa compró las máquinas y de acuerdo a lo que yo facturaba mensualmente me iba a descontando. Al cabo de dos años pagué las máquinas. Después amplié el lavadero y compré medios de transporte para buscar la ropa, lavarla y llevarla al campamento. El proyecto está funcionando en forma normal y tengo empleados”, resumió.

Dijo que cuando la empresa comenzó a instalarse en Gregores “pudimos participar de todas las reuniones que se hicieron con la comunidad. Hubo una charla muy abierta en la que la minera explicó detalle por detalle todo. Hay gente que trabaja en mantenimiento de suelos, gente de transporte que es de la localidad. La política, de movida, fue tomar servicios locales y apoyar a emprendedores locales. Las reglas fueron claras desde el comienzo”.

“Hoy Gregores tiene unos 8.000 habitantes, con gente que se asentó aquí y que ya tiene una profesión”, dijo. Repasó que en la localidad, parte del macizo del Deseado, “hay 5 o 6 proyectos mineros que están funcionando y muchos jóvenes de acá están trabajando”.

En relación con el medio ambiente sostuvo: “El río Chico está a 70 kilómetros de donde están los proyectos mineros. No se usa ni un litro de esa agua. Y el agua subterránea se utiliza y la minera la devuelve”.

“No hay que tenerle miedo a la minería. Hay que trabajar para que la actividad sea sustentable y con responsabilidad”, finalizó.

Acompañamiento

El ciclo de charlas de la CAPEM cuenta con el acompañamiento de la Red de Académicos por una Minería Sostenible, la Organización Latinoamericana de Minería (OLAMI), la revista Panorama Minero, la organización Women in Mining (WIM), el Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la Argentina (GEMERA), la Federación Empresaria del Chubut (FECh), la Cámara de Comercio e Industria de Rawson, la Cámara de Proveedores Mineros de la Argentina (CAPMIN), la Cámara Minera de San Juan, así como de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM).

También auspician Pan American Silver, la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), el Colegio Argentino de Ingenieros de Minas (CADIM), la Cámara de Comercio, Servicios, Turismo e Industria de la Meseta Central del Chubut (CAMECCh); la Cámara de Servicios Mineros de San Juan, el Colegio de Graduados en Ciencias Geológicas de Tucumán, la Cámara de Proveedores y Servicios Mineros y Turísticos de la Puna (CAPROSEMITP), la Cámara Mendocina de Empresarios Mineros (CAMEN), el Colegio Profesional de Geólogos de San Juan, la Cámara Industrial de Puerto Madryn (CIMA), la Cámara de Tecnologías de la Información y de la Comunicación del Valle Inferior del Río Chubut (CATICVIRCH), la Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN), Jóvenes por el Desarrollo Sustentable de la Argentina (JDSA) y el Comité Asesor Permanente para el Ejercicio de la Geología (CAPEG).

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