“Chubut tiene todas las oportunidades para desarrollar minería armonizando todas las vocaciones productivas”

Región 13 de junio de 2021 Por Redacción
Lo dijo la subsecretaria de Desarrollo Minero de la Nación, Laura Rópolo, en una nueva charla organizada por la Cámara de Proveedores y Empresarios Mineros del Chubut (CAPEM). Hizo hincapié en la necesidad de conversar y llegar acuerdos desde el disenso. “La mayor potencialidad de producción de plata en la Argentina está en el territorio del Chubut”, sostuvo.
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La subsecretaria de Desarrollo Minero de la Nación, Laura Rópolo, destacó el potencial minero de Argentina y Chubut en particular, y abogó por una conversación entre sectores a partir del cual se generen visiones superadoras. Además indicó que desde su área se trabaja en todas las provincias mineras en generar condiciones para que la actividad sea sustentable desde lo económico, social y lo ambiental, e integrada a los territorios en los que se lleva adelante.

Rópolo fue la invitada a la nueva charla que la Cámara de Proveedores y Empresarios Mineros del Chubut (CAPEM) realizó el viernes por la tarde en el marco de su ciclo “Minería y Medio Ambiente” que se transmite en vivo por la página de Facebook de la entidad.

El presidente de la CAPEM, el geólogo Gerardo Cladera, como anfitrión, valoró que el presidente Alberto Fernández “apoya el desarrollo minero”, y agregó que “conoce la dificultad que tenemos en Chubut para desarrollar un debate, a pesar de que venimos hablando hace más de 15 años de este tema”.

Rópolo es economista por la Universidad Nacional de Córdoba; con un postgrado en Estadística aplicada a la investigación en la misma casa de estudios, y una Maestría en Gestión de las Organizaciones (Mención Finanzas) en la Universidad de Valparaíso, Chile. Antes de ser funcionaria nacional trabajó en el área de desarrollo productivo y minero en San Juan.

“Chubut tiene todas las oportunidades para desarrollar el plan productivo armonizando todas las vocaciones productivas de la Costa, la Meseta y la Cordillera, escuchándose entre todos los sectores, con la posibilidad de acordar desde los disensos”, dijo sobre la potencialidad de la provincia en minería.

“En Argentina la minería es el quinto complejo exportador. Pero podría estar en los primeros puestos porque hay un potencial minero geológico muy grande”, sostuvo.

La funcionaria presentó la evolución de las exportaciones del sector entre 2003 y 2020, en relación con los emprendimientos que fueron desarrollándose en distintas provincias. Indicó que la mayoría de los yacimientos son maduros, y existe -dijo- “una gran cartera de proyectos que se conocen mucho en el mundo, por el que muchas empresas quieren venir a invertir. Muchos territorios entienden que, de manera armónica con el resto de las vocaciones productivas, pueden convivir muy bien, en una lógica pensada desde el propio territorio”.

“Esto lo pueden contar las provincias donde actualmente están los yacimientos, como Catamarca, Santa Cruz, San Juan, Jujuy y Salta. En estas últimas décadas esas provincias se transformaron estructuralmente, para bien”, mencionó, y sostuvo que “la mayor potencialidad de producción de plata en la Argentina está en el territorio del Chubut”.

Desarrollo y oportunidades

Rópolo dijo que “desarrollo no implica solo crecimiento, sino tener oportunidades para todos, que genere mejoras en la salud, en la educación, en los negocios”.

“Todos queremos desarrollo, que el ambiente en todas sus dimensiones esté mejor”, sostuvo, y enfatizó que la minera es “una industria como factor de desarrollo sobre la base de recursos naturales, con mucha legislación, principios, organizaciones que la regulan, incluyendo Nación, Provincia y las comunidades locales”.

“¿Es posible un ganar-ganar para todas las partes?”, se preguntó. Y afirmó: “Yo digo que sí. Cuando uno habla de las empresas, habla de las mineras con toda su cadena de valor, con todas sus empresas asociadas”, por lo cual “hay que crear las condiciones para que se genere un desarrollo local de proveedores”. Por ello, agregó, “desde la Secretaría Minería estamos en todas las provincias en las que hay minería buscando que ese entramado productivo sea competitivo e integrado al territorio”.

Puso como ejemplo que, encabezado por el secretario de Minería, Alberto Hensel, “acabamos de terminar un trabajo de algo más de un año en el cual 250 instituciones de la sociedad civil, Estado e industria participaron en una discusión sobre cuál es la minería que Argentina se merece para los próximos 30 años”.

En este ámbito, dijo, se puso énfasis en el respeto a las provincias, ya que “deciden, porque son las dueñas de los recursos naturales, si quieren hacer un aprovechamiento racional del recurso para eliminar la pobreza y tener oportunidades de progreso para todos de manera igualitaria”.

Conversación y disensos

“El ideal es que conversemos, que hasta en los disensos nos escuchemos activamente y encontremos instancias superadoras. Si realmente los objetivos de sustentabilidad de las compañías, los objetivos de las organizaciones de la sociedad civil y los principios del Estado son los que se declaran, no debería haber conflictos. Porque todos queremos ver progreso, bienestar, un ambiente sano en todas sus dimensiones, social, natural e institucional. La integración social debería ser la prioridad para cada uno de los representantes institucionales”, argumentó.

Por ello, Rópolo hizo hincapié en “la integración económica sostenible”. “Tenemos la oportunidad que se realice una actividad económica que demanda personas con talento”, dijo, y puso en valor “el rol de las instituciones educativas y de las compañías en la búsqueda de esas capacidades”, al tiempo que enfatizó que “da la posibilidad de generar demanda derivada en la cadena de valor, a lo largo de toda la vida de la mina, desde la prospección misma”.

“En toda la vida de la mina, si alineamos bien lo que tiene que hacer cada actor, se va intensificado la cadena de valor”, sostuvo. “Podemos ver países que son centenarios en la industria, que tienen buenas experiencias. También hay malas, como en todas las cosas que se hacen, y de las cuales podemos aprender. Esos países desarrollaron productos innovadores, y hoy están exportando sus servicios, como Nueva Zelanda, Australia, Noruega, Canadá, Suecia, y en nuestro continente también hay casos”.

A continuación, como caso concreto, se explayó sobre el desarrollo minero de San Juan. Dijo hasta 2005 era una provincia dependiente del Estado, “como muchas de las economías regionales del país”. “Antes de 2005 la participación de la minería en la provincia era prácticamente nula”, indicó.

“Después de ese año, con la minería del oro cambia la estructura económica, porque dejamos de depender del Estado, y el Estado empieza a tener nuevos ingresos por la actividad, lo que le permite ejercer sus competencias materiales y autonomía financiera”, resumió.

“Con la minería -dijo- se pudieron financiar programas específicos”, entre los cuales mencionó de emprendedores culturales y de industrialización. Expuso que desde 2005 al 2017 el Producto Bruto Geográfico creció más del doble. Y puso en valor la generación de empleo, ya que el sector aporta el 3,1% de todo el empleo privado en la provincia, lo cual supera varias veces a la media nacional.

“La minería genera beneficios directos, pero también indirectos vinculados a la demanda de bienes y servicios que generan las empresas mineras; a las inversiones de los proyectos; y al consumo derivado de los ingresos de los trabajadores del sector”, indicó.

Medición del impacto

En este contexto reveló que desde la Secretaría de Minería está avanzado un trabajo “muy colaborativo” hecho con San Juan, Santa Cruz, Salta, Catamarca y Jujuy “para tener de ahora en más y para siempre un procedimiento de actualización anual de la medición del impacto de la actividad económica en cada una de las provincias”, en las que valoró “el compromiso de la comunidad entera para tener la oportunidad de desarrollar una industria noble y que genera círculos virtuosos”.

“Con la minería se generan divisas, que son las que el país necesita, sueldos del sector privado, desarrollos de aprendizaje en una industria que no existía en muchas provincias; y recaudación por impuestos y regalías, además de fideicomisos para obras y un fondo especial específico, como se creó en San Juan”, indicó. 

Puso como ejemplo que por cada empleo directo, se generan 2,9 indirectos. “En San Juan esto nos cambió la provincia por completo, generó desarrollo, habilidades, talento, profesiones, oficios, industrias. Lo pueden contar en primera persona quienes están en estos trabajos”, dijo.

“La minería cambia la cabeza y de posibilidades de movilidad social”, dijo, y agregó que en San Juan “elevó la vara de la productividad local”, al tiempo que “diversificó la matriz productiva, y generó infraestructura básica para el desarrollo, como energía y caminos”, entre otros, además de servicios anexos -como restaurantes y hoteles- tanto dentro de las áreas en las que se desarrollan los emprendimientos como fuera”. 

Hoy San Juan, sostuvo, “sigue teniendo mucho potencial en minería de primera, segunda y tercera categoría, con una oportunidad en especial en la producción de cobre, así como en rocas de aplicación y cales, con la posibilidad de encadenamientos industriales”.

Por ello, insistió, “si hay una buena empresa cuya política de sustentabilidad no solo está declarada sino que la ejerce, si hay un territorio que no solo quiere la plata sino involucrarse en un proceso de innovación y mejora continua; una sociedad que vela por los monitoreos sociales, de agua, de todos los factores críticos, de manera racional, todos nos beneficiamos porque incrementa las posibilidades”.

Consultada sobre el futuro próximo, Rópolo dijo: “Visualizo una Argentina con potencial, pero en pocos años, aprovechando la vocación productiva minera, podemos ser un país industrial, sin ninguna grieta entre recursos naturales, servicios e industria, en armonía con otras vocaciones productivas que la gran geografía del país permite en todas las regiones”.

Y abogó para que “cada uno de los ciudadanos velen por una minería social y ambientalmente responsable, integrada a los territorios y competitiva regionalmente”.  

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