Minería: “Los que no quieren nuestro progreso sepan que estamos unidos para lograr el objetivo del desarrollo de la Meseta”

Región 23 de junio de 2021 Por Redacción
Lo dijo el vecino de Gan Gan Roberto “Tito” Rial, en una nueva charla organizada por la CAPEM y de la que participó también Evaristo Cual, oriundo de la zona e integrante de la comunidad originaria Mallín de los Cual. Contaron las deficiencias de la región y coincidieron en las oportunidades que puede generar el desarrollo de la industria minera.
Conversatorio con Cual y Rial4

Los vecinos de la Meseta del Chubut Evaristo Cual y Roberto “Tito” Rial, oriundos de Gan Gan, coincidieron en manifestar que el desarrollo minero en la región permitirá mejorar las condiciones de vida, marcadas por fuertes déficits en infraestructura, servicios educativos, de salud y seguridad, entre otros.

Cual y Rial lo expresaron en un nuevo conversatorio organizado por la Cámara de Proveedores y Empresarios Mineros del Chubut (CAPEM), en el marco del ciclo de charlas sobre minería y medio ambiente que, en este caso, tuvo como tema la posibilidad del desarrollo de la industria en la Meseta.

El encuentro, transmitido en vivo por la página de Facebook de la Cámara, tuvo como moderador a Diego Hernández y como anfitrión a Gerardo Cladera, presidente de la CAPEM, quien manifestó su satisfacción por el hecho de que “puedan contar sus vivencias y comentar desde adentro cómo es la Meseta”. Y comprometió “continuar con el acompañamiento de la Cámara al reclamo de los habitantes de la región”.

Pasado, presente y futuro

“Soy nacido en esta bendita Meseta. He desarrollado diversas actividades. Tengo 70 años. Conozco muy de cerca la historia de esta zona. Vengo de una familia de inmigrantes españoles. Uno de los primeros asentamientos que hubo donde después se formó el pueblo fue de la mano de un antepasado de Evaristo, José María Cual. Le dio origen a esta comunidad y a este pueblo. Nuestros antepasados fueron grandes pioneros para darle forma a toda esta región”, comentó Rial.

Los antepasados, agregó, “hicieron patria, como la siguieron haciendo nuestros abuelos, nuestros padres, y como la seguimos haciendo nosotros. Porque no es fácil vivir en la Meseta, con una cantidad de deficiencias y carencias que hacen la vida sea muy difícil. Los que nacimos en este lugar nos acostumbramos un poco”.

En relación con la minería, Rial afirmó: “Los que nos hemos interiorizado sabemos que tenemos un gran futuro por delante, siempre y cuando nuestros representantes que están discutiendo por un sí o por un no, se dignen a abrir un desarrollo minero en nuestra región que está al alcance de la mano, contra otras posibilidades de desarrollo que no pueden ser tan rápidas”.

Consideró que ante las dilaciones actuales “estamos desperdiciando la oportunidad de la explotación del Proyecto Navidad que está a unos 50 kilómetros de nuestra localidad. Es un proyecto de envergadura mundial, que nos parece extraordinario. Hemos indagado para saber dónde estamos parados”.

“Algunos dicen que nos han vendido espejitos de colores y no es así. Sabemos que es un proyecto que se puede realizar perfectamente”, dijo sobre la zonificación, que tiene dictamen de comisión en la Legislatura y espera ser tratada por los diputados provinciales.

Rial enumeró algunas carencias de la zona: “La atención sanitaria siempre fue precaria. Tenemos un hospital de cuarta categoría que ha mejorado pero no las condiciones de traslado. Un accidentado se puede morir en el viaje en ambulancia, por el mal estado de las rutas. En algún momento sucedió”.

“Con la educación pasa lo mismo. Las condiciones son muy precarias. Hay chicos que terminan el primario y se quedan en la zona tratando de encontrar alguna oportunidad laboral, que en realidad no existe. El campo se ha venido a menos”, dijo.

Y agregó: “Muchos opinan sobre desarrollar otros proyectos. Yo les preguntaría qué tipo de proyectos. Hace poco nos decían que la tierra es apta para cultivo. Es cierto. Y que el agua en la Meseta es mucha. Pero hay que sacarla a la superficie porque está bajo tierra. Si nos toca hacer un proyecto de agricultura, como algunos proponen, y hay 20 y 25 grados bajo cero, quisiera preguntar cómo hacemos”.

Rial enfatizó: “No tenemos muchas oportunidades. Nos hemos dedicado a la ganadería. Los que pudimos sobrevivir, lo hacemos. Pero la cantidad de campos que se han cerrado en nuestra zona es innumerable. Hoy todos los meses se cierra un campo”.

En este contexto aseguró: “Sabemos que con el desarrollo minero vienen rutas, educación, salud de primera, seguridad. ¿Cómo no vamos a pedir ser escuchados? ¿Cómo no vamos a pedir vivir con dignidad?”.

“Yo escucho a todas las campanas y me pregunto por qué se oponen a algo que puede ser tan beneficioso para dos Departamentos: Gastre y Telsen”, agregó. Y añadió: “La Iniciativa Popular contra la minería tuvo 30.000 firmas. Esa cantidad en una provincia de 600 mil habitantes significa apenas el 5%. Nosotros, que somos muy poquitos, tenemos la posibilidad de tener una vida digna”.

En este sentido concluyó: “Los que no quieren nuestro progreso sepan que estamos unidos para lograr el objetivo del desarrollo de la Meseta para beneficio de todas las personas que la habitan. Tenemos que estar más unidos que nunca porque estamos muy cerca de lograr nuestro objetivo”.

“Esta realidad te condiciona”

Por su parte, Evaristo Cual graficó la situación actual de la región, con temperaturas muy bajas: “Por estos días estuvieron en los 10 grados bajo cero. Hay un incremento de las lluvias, y las temperaturas hacen que se agudicen las necesidades cotidianas. Nosotros estamos acostumbrados, pero la zona no está preparada para tanto frío. La calefacción y la leña para las estufas es la principal necesidad”.

Cual reivindicó su pertenencia a las comunidades originarias de la zona: “Nosotros hemos evolucionado con los guanacos, como para sintetizar un poco quiénes somos los de la raza pampa tehuelche. Hemos evolucionado acá y seguimos con ganas de seguir estando acá. Pero esta realidad te condiciona”.

Comentó que “Gan Gan queda a 350 kilómetros de la Costa y de la Cordillera. Como pueblo ha sido de los más importantes en la historia del Chubut. Tiene 133 años. Somos más antiguos que muchas de las localidades de Chubut. Y escasamente llegamos a los 500 habitantes”.

“Queremos seguir viviendo acá, y queremos que nuestros hijos tengan la oportunidad de acceder a una educación de buena calidad, que la salud no quede a 350 kilómetros, que la universidad tampoco quede a esa distancia, y que se puedan ir haciendo cosas que no se han hecho”, resumió.

Puso como ejemplo de las cuentas pendientes que “en la zona de Gastre a 80 kilómetros pasa una red maestra de gas. A 80 kilómetros de Telsen pasa otra. Si a estas obras pudiéramos disfrutarlas, el invierno sería diferente. Todo tiene que ver con la falta de inversión y de oportunidades en la Meseta”.

Cual, que fue presidente comunal de Gan Gan, calificó de “mentira” el hecho de que “la matriz productiva de la Meseta es la ganadería. Soy un profesional en el tema ganadero y vivo haciendo algo de ganadería pero mínimo”.

“Hoy visualizamos una esperanza de mejorar la calidad de vida y de vivir dignamente en este lugar a través del Proyecto Navidad”, sostuvo.

Cual reflexionó al respecto: “A la dignidad la asocio con la libertad. La libertad se puede quitar de muchas maneras, pero cuando estás viviendo en condiciones realmente desfavorables, también de alguna manera se te quita”.

Sin embargo, indicó: “Yo quiero seguir progresando en mi lugar. Todo el conocimiento que tengo trato de dejarlo acá. Irse a otro lugar no es una salida para nosotros”.

Y dijo que con la minería “tenemos la posibilidad de salir del asistencialismo de la leña, del plan social, de la tarjeta social. Esta zona nos puede dar todo lo que nosotros necesitamos”.

La relación con ENDEPA

Cual explicó además la relación del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), que impulsó presentaciones judiciales para frenar el tratamiento del proyecto de ley de zonificación, con las comunidades originarias.

“Soy de la comunidad Mallín de los Cual, que está próxima al pueblo. Nuestra comunidad tiene una comisión directiva, cuyo presidente se opone a la actividad minera. Pero su oposición es personal, no es una definición de la comunidad porque nunca se ha reunido en asamblea para fijar una posición”, explicó. Y dijo que “la gente de ENDEPA ha influenciado al presidente de la Comisión”.

“Yo estoy en la comunidad, trabajo ahí, tengo mi familia, mi abuela, mis tíos, y no los he visto hacer presentaciones judiciales ni apelaciones. Están concentrados en otras cosas: cómo combatir el frío, dónde conseguir alimentos”, enfatizó.

En este sentido afirmó que “los integrantes de la comunidad pensamos que la minería es la forma en que los jóvenes no nos vayamos de la zona. La gente de ENDEPA, lejos de ayudar, sigue sometiendo a nuestras comunidades para que digan barbaridades y se opongan a todo”.

Puso como ejemplos que “también se han manifestado en contra de que rescatemos nuestra cultura pampa tehuelche; de aplicar prácticas de trabajo ganaderas; a trabajar en conjunto para solicitar ayuda a entidades nacionales e internacionales; a tener mejores viviendas en el campo; a que la energía esté disponible en nuestras casas de campo; a un proyecto de financiamiento subsidiado de un fondo internacional de Green Cross que nos quería ayudar con energía solar. Eso no tiene que ver con la minería”.

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