“Le hice 27 denuncias penales a la gestión Das Neves: la corrupción que se investiga hoy no es ni el 2% de lo que sucedió antes”

Chubut 14 de abril de 2018 Por
Lo afirmó Carlos Lorenzo, dirigente radical que, como diputado provincial, fue el más férreo opositor al gobierno de Mario Das Neves en sus inicios. Dice que sus denuncias no se difundían por los medios, que “estaban demasiado pagos en esa época”. Candidato a gobernador por Cambiemos en 2015, como actual presidente de la Federación Empresaria del Chubut y del club Bigornia de Rawson, asegura que cuando venzan esos mandatos no los renovará para acompañar de lleno a Gustavo Menna, a quien quiere ver como mandatario provincial.
Lorenzo

Carlos Alberto Lorenzo habla tranquilo, pero por momentos dice que tiene algo de bronca. Es que, asegura, en su paso por la Legislatura, donde estuvo 12 años como diputado provincial por el radicalismo, hizo 27 denuncias penales contra la gestión de Mario Das Neves y recién hoy, con el exgobernador fallecido, se investigan causas vinculadas a la corrupción.

Es cierto: Lorenzo fue el opositor más duro en los primeros años de Das Neves gobernador. Es inevitable recordarlo enérgico, a los gritos en su banca, muchas veces agitando papeles; y esa imagen contrasta algo con la actual: su tono de voz es más bajo, gesticula mucho menos, pero no deja de ser apasionado y se nota que por su cabeza pasan más ideas e imágenes que las que alcanza a representar con palabras.

Con 61 años cumplidos el 25 de enero, Lorenzo -nacido “casi accidentalmente” en Camarones, pero criado y con toda su vida en Rawson- se enorgullece de su ascendencia mitad española y mitad galesa. “Mi bisabuelo, Daniel Harris, nació en El Mimosa, por lo que tengo mucho apego a la provincia no solo por haber sido nacido y criado sino también por ser, de parte de madre, de la cuarta generación en Chubut”, grafica.

Con toda una carrera hecha en la administración pública, acaba de empezar los trámites para jubilarse, y a su amplia trayectoria de funcionario -fue incluso candidato a gobernador por Cambiemos en 2015- le sumó en los últimos años la de emprendedor: de hecho, recibe a Sur Actual en su oficina de una metalúrgica capitalina.

Hoy reparte sus tiempos entre las presidencias de la Federación Empresaria del Chubut y la del club Bigornia; y no deja de estar vinculado a la política, esta vez como asesor político del bloque de diputados de Cambiemos.

Su trayectoria pública la resume él mismo: “He ocupado todos los cargos, desde cadete por concurso, hasta el máximo cargo de carrera, que ha sido director de Ceremonial. He sido director general de Relaciones Públicas, secretario general de la Gobernación en un período completo de Carlos Maestro, al igual que ministro de Desarrollo Social; 12 años legislador provincial, por tres períodos, por la UCR, y he sido candidato en muchas oportunidades del partido, como a intendente de mi pueblo con 24 años, cuando gané una interna importante al doctor Zorrilla, toda una personalidad de la ciudad, y al agrimensor Mistó, que era también un militante importante del partido. Y he sido candidato en las últimas elecciones a gobernador de la provincia por Cambiemos”.

-          ¿Cómo ves hoy al radicalismo y a Cambiemos a nivel local?

-          Se ha dado la circunstancia de que hubo una lucha interna entre el PRO y el radicalismo. No hubo integración de listas: yo no llevaba a nadie del PRO en ninguna de mis listas. Y el PRO no llevaba a ningún radical, con la excepción de la candidata a vicegobernadora de (Ricardo) Irianni, Alejandra Nassif, militante radical que había sido legisladora conmigo. Pero ella se había alejado del partido, así que no era como para considerar que hubo una integración. El frente electoral nació mal. Quizás hoy, mirándolo a la distancia, con el diario del lunes, lo mejor hubiera sido tratar de integrar. Pero la verdad es que no estaban dadas las condiciones. La gente del PRO estaba muy decidida a ir con sus propias listas. Nosotros teníamos, y tenemos, territorialidad. Es un partido con mucha historia, tenemos dos exgobernadores de la provincia que andan dando vueltas por las calles de Rawson. Y teníamos candidatos en todos los lugares. Ellos no pudieron en la mayoría, pero sí tuvieron la base de que la interna fue con Macri haciendo campaña por Irianni. Fue una campaña dura, difícil. Pero el radicalismo como fuerza era mucho más importante y nos dio la posibilidad de triunfar. La carrera electoral hacia las PASO fue luego con sacrificio. Yo sabía a qué iba: en realidad mi candidatura surgió para salir a bloquear la candidatura de (Gustavo) Di Benedetto, porque teníamos una convicción muchos radicales de que él había traicionado el pensamiento del partido al haber apoyado de la manera que lo hizo al contrato de Pan American Energy. Y había estado gestionando que se reincorporaran al partido los seis legisladores que habían sido expulsados por votar ese acuerdo. Y sin ningún otro tipo de expectativa nació mi candidatura. Y después, en ese espacio, que era el de UNEN, antes de ser Cambiemos, había mucha más compatibilidad ideológica que luego con Cambiemos, que nació como una estrategia electoral a los efectos de que la ciudadanía tuviera una posibilidad seria de cambio que el país estaba demandando. Ha sido siempre difícil la construcción de la relación entre el PRO y el radicalismo como Cambiemos.

-          ¿Y sigue pasando lo mismo hoy?

-          Muchos dirigentes estamos convencidos de que hoy tiene que haber una integración, que es un modelo exitoso, que hay que discutir los espacios, como en cualquier partido, y acá hay tres. Pero el éxito electoral de la campaña de Gustavo Menna nos demuestra que, integrados, las cosas funcionan mejor. Durante mi campaña no vi a la gente del PRO que me acompañara a ningún lado. Con Irianni ni siquiera una foto me saqué. Esas cosas no son buenas en la política. Y yo la verdad que no le hice daño a nadie, trabajé, hice mi campaña y punto. Macri no era una persona que en 2015 tuviera acá algún tipo de apoyo popular. Esta es la verdad: acá ganó Massa y salió segundo Scioli. Las cosas positivas que tuvo la elección de Menna a diferencia con la mía, son todas esas.

-          ¿Esa performance tuvo que ver con la integración o también más con la figura de Menna?

-          La integración del radicalismo y el PRO, que se manifestaron juntos en todos los lugares de campaña, fue muy buena; y la propia personalidad de Gustavo, que es una persona con carisma, seria, responsable, con mucho conocimiento. Yo he trabajado muchísimo con él y puedo dar fe de que esto es así.

-          Si eras gobernador, él iba a ser ministro de Gobierno…

-          Sí, es así. Y ahora tengo un fuerte compromiso para trabajar por la candidatura de él a gobernador.

-          ¿Estás militando ahora?

-          Sí, yo no dejo de militar. Tuve tres reuniones ayer mismo. Y Gustavo Menna siempre ha colaborado conmigo. Siempre, muchísimo. Fue mi abogado patrocinante en las casi 27 denuncias penales que le hice a la gestión de Das Neves. Hoy es el turno de él. Y estoy totalmente decidido a trabajar fuertemente por su candidatura. Es más: he tomado la decisión de alejarme de las funciones de dirigente empresarial cuando se venza el mandato, el mes que viene, y cuando suceda lo mismo en el club Bigornia, para acompañarlo a Gustavo porque se merece la provincia tener un gobernador como él.

-          ¿Qué se modificó en Cambiemos y en el radicalismo entonces para que él llegara obtener una banca de diputado nacional?

-          A diferencia de la mía, la candidatura de él se dio con una Presidencia de la Nación con mucha actividad judicial de denuncia contra el Frente para la Victoria, y con un peronismo muy peleado. Se dieron muchas circunstancias positivas que ayudaron a que electoralmente creciéramos mucho. Hoy hay que construir una cosa distinta. Hay que tratar de ampliar lo que se pueda el frente electoral, sobre todo por las cosas que están sucediendo ahora. El radicalismo tiene que tener una cuota importante de responsabilidad ante la sociedad, no tiene que tener egoísmos. Todos los que integran Cambiemos tienen que reconocer que se tiene que ampliar fuertemente porque hay que tratar de evitar que la gente siga comprando el discurso de que son diferentes quienes hoy tienen de un lado y del otro a actores en acción, como los del ChuSoTo o los del Frente para la Victoria, cuando los ocho años de gestión mía como legislador en la época de Das Neves estaban todos juntos en el Frente para la Victoria. Y todas las macanas se las mandaron juntos. Hoy hay algunos que se hacen los distraídos.

-          Por esas 27 denuncias que mencionás que hiciste contra el Gobierno de Das Neves es inevitable que la investigación actual de corrupción remita a lo que decías cuando eras diputado. Lo que está ocurriendo hoy, ¿te sorprende en algo?

-          No, no me sorprende. Las cosas transcurren y yo he hecho algunas movidas de ajedrez pensando en que queden los registros para la historia. Porque mi accionar, que lo hice absolutamente a conciencia y hasta el último día, no tenía sentido porque la ignorancia que tenían los medios de difusión hacia mi actividad era tremenda.

-          ¿Te subestimaban?

-          No, no había subestimación. Había poder económico y se ponía mucho dinero. Y se ejercía mucho el poder. Una fiscal fue agredida casi físicamente por haber pedido un allanamiento en Casa de Gobierno por la denuncia de los decretos que yo había hecho. Hubo una cadena provincial con ese tema y el gobernador dijo cualquier cosa de mí, de la fiscal, del procurador general de ese momento. Eso era de lo que se trataba: de atemorizar a cualquiera que osara cargar contra Das Neves.

-          ¿En qué consistía el tema de los decretos?

-          Era un modus operandi, una acción mafiosa de muchos funcionarios públicos de ese momento que daban a entender cómo se iban a manejar. La legislación vigente establece que los decretos deben ser publicados en el Boletín Oficial no más allá de 5 días de haber sido emitidos. Yo hacía un seguimiento en mi función de legislador, de los Boletines Oficiales. Manejaban los registros de una norma pública de cualquier manera, hasta que en un momento descubrí la existencia de decretos mellizos: una decena de decretos declarando a cada uno de los integrantes de la comitiva y al propio Kirchner como Huésped de Honor, y después salían otros que no eran publicados, con el mismo número, que otorgaban alguna obra pública, alguna compra directa.

-          En su momento se habló de decretos secretos…

-          No, eran mellizos, esa fue la cuestión. Yo hice esa denuncia penal. Habíamos gastado bastante dinero desde lo particular, contratamos incluso para peritar las firmas de Das Neves. Y encontramos que en el casi 70% de los casos las firmas no eran de Das Neves. Pero después pasó lo que siempre pasaba: Das Neves dijo ‘esta es mi firma’ y listo. Es una locura que no interviniera la Justicia de oficio y no investigara a nadie. No puede ser que se emita un decreto y no se publique: tiene que estar publicado en el Boletín Oficial. Esa fue la primera denuncia penal. Lo que vi en ese momento es que esa gente, al no respetar la institucionalidad venía por todo. La verdad es que me empecé a preocupar tratando de mirar con lupa todas las cosas que podía. Después cargué con la denuncia de los botines, una investigación que fue tremenda: viajé a Buenos Aires, y he llegado hasta a hacerme pasar de periodista o he filmado cosas, he ido a lugares donde he tocado el timbre de una vivienda particular, había una viejita y figuraba el nombre de un comercio que le vendía a la Provincia. Estaba en la propia denuncia penal. He ido a un lugar que figuraba como domicilio y era una vivienda particular que estaba al lado del Taller de Elásticos El Faro, en Quilmes, que era del hermano del padre de Das Neves. La denuncia tenía hasta la última de las pruebas.

-          ¿Pensás entonces que lo de ahora tendría que haber salido a la luz antes?

-          Es que lo de ahora no es ni el 2% de lo que sucedió antes. Hoy aparecen en algunas planillas O’Reilly. Es el que hizo, en el Lago Cholila, un loteo que no estaba permitido por la Dirección de Bosques. La familia Bonansea era originaria de ahí, tenía una tenencia precaria de tierras fiscales, hizo el trámite de otorgamiento del título de propiedad y la Dirección General de Bosques se opuso. Porque tenía el 100% de bosque nativo y encima era reserva del huemul. No se podía otorgar el título de propiedad. Se lo dieron igual a pesar del dictamen de la Dirección General de Bosques. Y a la familia Bonansea le compró, por lo que pude investigar en ese momento, en 700.000 dólares 1.800 hectáreas. A otros paisanos los han jorobado mal. No les pagaron esa suma. Los Bonansea tuvieron la posibilidad de vender porque les dieron el título de propiedad. O’Reilly pagó 700.000 dólares por 1.800 hectáreas, pero loteó 100 hectáreas, y vendió cada lote de una hectárea en 50.000 dólares. Y los vendió todos. Esto lo sé porque me disfracé de empresario y fui a Buenos Aires a comprar un lote. Me dieron toda la información cuando quedaban tres lotes. Y después confirmé que no iba a comprar. Así que con esas 100 hectáreas se levantaron 5.000.000 de dólares. Ahí aparece también Castro, el intendente de Cholila, queriendo modificar la llamada Ley de Influencia Municipal, por la que más allá de la jurisdicción que tienen en su ejido, la Provincia le puede delegar algunas de sus funciones para cumplir actividades. Ahí Castro quería ampliar porque quería hacerse cargo de todo lo que tuviera que ver con las necesidades del loteo. Eso también terminó en una denuncia penal, también archivada. Hubo varias denuncias por el tema de tierras y bosques, todas archivadas.

-          ¿Ya era Miquelarena el procurador general?

-          Sí, pero los procuradores no tienen que ver en estas cosas, sino los fiscales. Y estaban atemorizados a partir de lo que le había pasado a Suárez García. Creo que estaba todo el mundo atemorizado. Éramos pocos los irresponsables que podíamos estar detrás de este tipo de cuestiones. Yo no tenía temor a nada. Lo mío quizás fue demasiado irresponsable. Me han ofrecido de todo y no he aceptado.

-          Con Das Neves, ¿recientemente estuviste cerca de ser presidente de la Empresa Provincial de Energía?

-          No. Nunca estuve cerca. Fueron todas maniobras especulativas del gobierno de Das Neves. Empezó a recibir a los candidatos a gobernador de 2015 ni bien asumió. A mí me invitó a una reunión como candidato a gobernador, acepté, pero fui acompañado de Raúl Barneche que era presidente de mi partido. Y ese día, que teníamos la reunión a las 9 de la mañana, nos desayunamos con un gran titular en los diarios que decía: Carlos Lorenzo se va a hacer cargo de una oficina de control de los contratos petroleros. Salió absolutamente en todos los medios. Yo no estaba enterado, nadie habló conmigo. Fui a esa reunión, le pregunté y Das Neves me dijo que no sabía. Era toda una maniobra de apriete a algunas indefiniciones que tendría PAE. Esto fue así. Nunca pasó nada. Lo que sí es cierto es que la Empresa Provincial de Energía me la había ofrecido Das Neves pero no lo hizo de manera directa: vino el diputado Jerónimo García. Y la respuesta fue simple: tiene que ser un acuerdo de partidos. Siempre estuvimos de acuerdo en que la Provincia tiene que ser parte de los negocios energéticos, yo lo mencionado mucho: presenté un proyecto de ley de vientos, como le dicen, que tiene que ver con este tipo de cosas en las que el Estado no puede estar ausente cuando es la dueña de los recursos. No estaba mal desde lo que estaba planteando. Pero la respuesta que di fue tajante: no hablen conmigo, hablen con el presidente del partido. Y el partido no le dio entidad al tema. Por mis conductas habrán pensado que yo era la persona ideal, porque sostenía cosas en el pasado que en el presente se iban dando, como encontrar a la Provincia llena de molinos y que no reciba nada. Yo era aquel al que (Norberto) Yauhar criticaba, y en todos los medios nacionales y provinciales me hacían propaganda como el loquito que quería cobrar impuesto al viento.

-          A la luz de todo lo que se está difundiendo ahora, ¿sentís bronca porque no te prestaron la debida atención en su momento?

-          Me han llamado medios de difusión y les dije que no iba a salir porque esos medios estaban demasiado pagos en esa época y no me sacaban cuando yo decía estas verdades. Ahora he leído que Cimadevilla es el único que ha luchado contra la corrupción de Das Neves, cuando Cimadevilla no hizo una sola denuncia y yo hice 27 denuncias penales. Las más duras fueron de la primera gestión. Yo tengo muchas denuncias penales con el tema de PAE y con el tema del gasoducto cordillerano.

-          ¿Tenés bronca entonces?

-          En realidad tengo bronca de que la sociedad no se haya dado cuenta. Hoy está avanzando porque la sociedad ha tenido una reacción importante para que sucediera. Pero también pasan muchas cosas. No está Das Neves, y al no estar él, parece que tampoco los temores. Ha habido cambio de conductas… ha habido de todo. Yo la verdad estoy tranquilo, hice lo que tenía que hacer. Si lo tengo que ratificar, ratifico absolutamente todo lo actuado. Hay muchas cosas inconclusas, como el tema Ingentis, que he denunciado en la cámara y la he llevado a la Oficina Anticorrupción. Pero no pude terminar de armar por falta de información del Tribunal de Cuentas la denuncia de cómo se hizo todo de manera mal habida, cómo se gastaron tantos dineros públicos. El 90% de la historia de Ingentis empieza con Yauhar y termina con Yauhar. Se habían gastado más de 200 millones de pesos en Ingentis, en una empresa donde éramos minoría. Era una locura total lo que estaba pasando. ¿Por qué pagábamos tanto y no veíamos nada? No lo encontramos para llegar en tiempo y forma a hacer la denuncia penal, y se nos acabó el Gobierno. Si hasta “Chiquito” Bork, que era el director de Ingentis en 2008, dijo “estos jóvenes brillantes son muy inquietos, están muy acelerados. Y este proyecto no es muy viable técnicamente”. Él planteó que en lugar de hacerlo en Dolavon, donde supuestamente se iban a crear 4.800 puestos de trabajo y se iba a generar una economía extraordinaria, eso no pasaba y dijo que tenía que ir a Valle Hermoso, en Comodoro Rivadavia, donde era más factible desde lo técnico. Ahora veo que hay funcionarios judiciales que están en un foro ciudadano, que ahora van por la devolución… ¿Dónde estaban antes? ¿Y la que se llevaron? ¿La que gastaron en publicidad, con dineros públicos? ¿Quién va a conseguir que esas cosas vuelvan?

-          Pero en este caso, ¿más vale tarde que nunca o no tiene importancia ahora?

-          No, no, en buena hora que suceda. Tengo hijos adolescentes. Es bueno que ellos tengan la posibilidad de tener una mejor sociedad para vivir. Pero es lamentable porque las relaciones sociales de uno las hace en un ambiente que es muy chico. Si uno va al supermercado se encuentra con cualquiera de estos cristianos. Por ejemplo, yo con (Federico) Gatica he tenido muchos problemas, creo que ya estaba en la denuncia mía de los botines. Y me he cruzado con él siendo los dos presidentes de clubes. Es lo que les pasa a los propios fiscales. Hay uno de ellos que tiene directa relación con el club Patoruzú, por ejemplo, y está con muchos problemas. Porque están muy dolidos muchos dirigentes por lo que está sucediendo. Consideran que lo quieren relacionar con el club. Mi vida privada la hago como la he hecho siempre, cuando fui candidato, diputado, funcionario siempre iba al supermercado a comprar. Y en la época del segundo gobierno de Das Neves los radicales me esquivaban para saludarme. Les daba hasta temor a muchos de ellos saludarme por lo que yo estaba haciendo, y les daba temor que los llegaran a ver conmigo.

-          ¿Esos radicales son hoy parte de Cambiemos?

-          Después volvieron a la militancia. Yo no culpo a nadie. La gente estaba asustada. Creo que había un temor muy grande. Estaban los famosos hombres de negro. Pareciera que la gente tiene poca memoria. Pero andaban con una lupa persiguiendo gente.

-          ¿Recibiste amenazas o algo en ese momento?

-          Sí, sabés la cantidad de veces que me han dicho cosas… nunca les di importancia. No sé si he sido un irresponsable mayúsculo por eso. Una vez me entraron en casa y todos suponían que era un robo normal. Lo gracioso fue que me llevaron solamente mis dos computadoras. Nunca tuvieron la suerte de que se perdieran cosas, porque tengo toda la documentación guardada. Toda.

-          ¿Qué te despierta el apellido Das Neves hoy?

-          Era un monstruo de la política. Que todas estas cuestiones hayan intentado escrachárselas socialmente, penalmente y que no hayan trascendido, es por el propio ejercicio del poder. Das Neves está muy lejos de haber sido el mejor gobernador de la historia de la provincia. Porque en una economía creciente, con una provincia cuyos recursos eran importantes, que no estaba en crisis, puso en marcha un mecanismo anticrisis: acelerar falsamente la economía de la provincia a partir de un plan de obra pública como nunca se ha visto. Se puso cordón cuneta en cuanto plazoleta hubiera. Y eso no da de comer a los chicos. Le daba de comer a una empresa constructora. Hay mucha gente que dice que fue el mejor gobernador porque hizo eso. Y para mí fue el peor gobernador de la historia porque hizo eso. La provincia en ese momento tenía que diversificarse. Tendrían que haber forestado 300.000 hectáreas, tendría que haber desarrollado el turismo. Sí, había que hacer obra pública. Pero adecuada y en los lugares donde había que sacar los frutos de la provincia, donde había producción. La provincia no tendría que esta dependiendo del petróleo, que es lo que nos mete en esta crisis, más allá de las malas administraciones. Si hubiera sido un buen estadista, podría haber resuelto la crisis económica. Fue un buen gastador. Yo siempre he sido adversario de Das Neves, y por eso en la Legislatura me respetaban mucho porque todo lo avisaba previamente. Y los hacía preparar para el debate. Nunca fui de tirar algo de sorpresa.

-          ¿Qué nivel de responsabilidad tiene la corrupción en la situación actual?

-          Primero hubo malas políticas de Estado, que tienen una responsabilidad mayúscula, por ingresos mal gastados. Después, las políticas publicas en su ejecución son generadoras de este tipo de cosas. Si hoy hablamos de sobreprecios en la obra pública, en aquel momento estábamos hablando de sobrecostos, y de gran cantidad de dinero. Es el dinero que nos está faltando ahora. Yo presenté un proyecto de ley para generar un fondo anticrisis y no se logró hacer. Eso que no se logró, podría ser una herramienta fenomenal para tener recaudación en el Estado. Hay una suma de cosas.

-          ¿De Macri qué opinión tenés, como dirigente político y como presidente de la Federación Empresaria de Chubut?

-          Yo pienso en todas las cosas igual. Creo que toda actividad humana tiene que tener que ver con la búsqueda del desarrollo humano, que es social. Creo que Macri ha logrado transparentar el Estado en muchas cosas. Ha logrado enderezar muchas de las cuestiones que hay que resolver para que este país funcione. Y creo que hay una falta de muñeca política importante en estas cuestiones, que hace que no se sepan transmitir y genera bastante daño. La gente dice que las tarifas les impacta en el bolsillo, pero se vivía en un país irreal. Transformar el país en real les duele a muchos y lo pagan los que menos tienen. Enderezar esto cuesta. Hay cuestiones para discutir: lo bueno que está sucediendo en el norte argentino no está sucediendo en la Patagonia. No sé por qué. Soy vocal de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y participo una vez al mes de debates que tienen que ver con la economía del país. He viajado y veo que en otros lugares del país hay mucho desarrollo, obra pública planificada. Es importante el trabajo que Vialidad Nacional está haciendo en Chubut, pero es impresionante el que está haciendo en todo el país. Creo que se ha logrado gastar lo que corresponde en obra pública, que no haya sobrecostos. Eso es muy bueno. Pero no le pegan con la inflación, que preocupa y genera mal humor en la sociedad porque la plata no alcanza.

-          El hecho de que no se logre bajar la inflación y lo que marcás de la falta de acciones en la Patagonia, ¿puede influir de manera negativa en la próxima elección?

-          No, porque ya tuvimos una campaña exitosa sucediendo eso. El solo hecho de transparentar muchas cosas ha hecho que la gente tenga más confianza en el gobierno que en las otras propuestas. Además, hoy la realidad política es absolutamente distinta de las elecciones de hace seis meses.

-          ¿Por qué pensás que se relega a la Patagonia?

-          Creo que ha habido una mala política de gestión del gobierno provincial, una mala relación del gobierno provincial. Esto se agrava cuando vas al sur, a Santa Cruz. Puede ser que la cuestión política tenga mucho que ver. Pero en Neuquén y en Río Negro hay mayores planes de desarrollo, con el corredor que se ha armado con Vaca Muerta, Bahía Blanca y San Antonio Oeste, por ejemplo. Nosotros nos quedamos charlando si con la participación pública privada hacemos la Meseta Intermedia, que para mí no tenía ningún sentido plantear en este momento. Hoy, si uno tuviera que hacer algo, yo pienso en las obras hídricas, no tengo dudas, para poner más agua en el Río Chubut, para poner agua en el Genoa, el compensador del Fontana para el Senguer, el codo de Los Monos. Para empezar a pensar en una provincia y en un país distinto. A mí como exfuncionario público me da vergüenza decir que hay un 30% de pobres. No sé qué tendría que haber hecho más de lo que hice. Me siento responsable. Yo me esforcé para que estas cosas no pasaran, pero quizás no he hecho lo suficiente. 

 

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