Alemania y España pactan la reubicación de refugiados

Argentina y el Mundo 12 de agosto de 2018 Por
Un nuevo acuerdo prevé que quienes ingresaron por territorio español antes de dirigirse a Alemania podrán ser rechazados en las fronteras germanas; el pacto es una de las medidas que Angela Merkel se ha visto forzada a adoptar ante el creciente rechazo a los refugiados.
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Los refugiados que lleguen a Alemania después de entrar a la Unión Europea desde España ahora podrán ser rechazados en la frontera, gracias a un nuevo acuerdo entre Berlín y Madrid.

El acuerdo, anunciado por el Ministerio de Interior alemán el miércoles —aunque fue firmado el lunes y entrará en vigor el 11 de agosto—, es el primero de su tipo desde que en junio desacuerdos sobre la política migratoria pusieron en peligro el mandato de la canciller alemana, Angela Merkel.

El pacto permitirá que Alemania rechace a los solicitantes de asilo que lleguen por medio de esa ruta migratoria, una muestra de cómo han cambiado las políticas del país desde 2015, cuando Merkel recibió a más de un millón de personas, muchas de las cuales ya habían pasado por otro país europeo sin pedir refugio ahí.

En la actualidad, el sistema de refugio europeo prevé que los migrantes y solicitantes deben registrarse en el país al que llegan primero y después determinar dónde solicitar asilo. Pero esto fue establecido antes del conflicto sirio y del auge del grupo Estado Islámico, que forzaron a cientos de miles de personas a huir hacia Europa.


La canciller Merkel negoció acuerdos verbales con Grecia, Italia y España durante una cumbre en junio, después de que el ministro del Interior, Horst Seehofer, amenazó con poner más restricciones entre la frontera alemana-austriaca por la llegada de migrantes.

A partir del sábado 11 de agosto, cualquier persona que ingrese a Alemania que ya se haya registrado como solicitante de asilo en España puede ser reubicada a este último país dentro de 48 horas, dijo una vocera del ministerio de Interior, Eleonore Petermann. Agregó que Berlín no le ofreció una compensación monetaria a Madrid.

Los intentos para finalizar las negociaciones con Roma y Atenas aún siguen, dijo la vocera.

Josep Borrell, ministro de Relaciones Exteriores de España, dijo a medios alemanes que este acuerdo solo afectará a una “cantidad muy pequeña” de personas, aunque advirtió que el sistema de Schengen —que permite el flujo libre de personas y bienes por los países de la Unión Europea que forman parte del llamado espacio Schengen— podría verse afectado con medidas adicionales para restringir pasos fronterizos.

“Hay un gran riesgo de que, si no aceptamos que ahora tenemos una frontera externa compartida, perderemos las ventajas de Schengen”, dijo Borrell. “Y para España, que tiene ochenta millones de visitas turísticas cada año, eso sería un desastre financiero y logístico”.

El mismo sábado que entra en vigor la medida, Merkel estará de visita oficial con Pedro Sánchez, el nuevo presidente del Gobierno español.

En los últimos meses España se ha vuelto uno de los principales puntos de ingreso a Europa después de que Hungría cerró la frontera con Serbia y Austria estableció medidas más restrictivas; eso ha llevado a que menos personas intenten llegar por medio de costas mediterráneas en Grecia e Italia.

En los primeros ocho meses de este año llegaron por España 26.500 solicitantes de asilo, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones. Esa cifra es mayor que el total para todo 2017.

En la cumbre de junio también se discutieron otras propuestas para atender las llegadas migratorias, como establecer centros en Europa y en el norte de África en los cuales migrantes recién llegados puedan habitar hasta que las autoridades revisen sus solicitudes y así se pueda repartir de manera más ordenada los números de personas entre cada Estado miembro. Sin embargo, hasta ahora, ningún país fuera de la Unión Europea ha permitido que se establezcan centros en sus territorios.

Los críticos indican que centros como estos también podrían dificultar la aclimatación de los migrantes y solicitantes al país en el que tendrían asilo y que el ambiente en los centros no sería muy propicio para menores de edad.