Los Oscar buscan congraciarse con la audiencia con una categoría polémica

Arte y Espectáculos 12 de agosto de 2018 Por
La entrega de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de 2019 estará marcada por un nuevo reconocimiento a una "película popular". Este anuncio es un esfuerzo por recuperar los índices de audiencia; sin embargo, fue tildado como un premio de consolación.
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La organización detrás de la ceremonia de los Premios Oscar, alarmada por el desplome de las audiencias que ven la entrega, anunció una serie de cambios que incluye agregar una categoría para películas taquilleras y hacer más breve la transmisión al entregar algunas estatuillas durante los cortes comerciales.

Sin embargo, agregar una categoría para “logro excepcional en las películas populares”, como lo describió John Bailey, el presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, podría generar más problemas para la atribulada organización.

¿Qué pasará si un filme que muchos consideran un contendiente legítimo para la categoría del mejor película —el éxito internacional Pantera Negra, por ejemplo— recibe una nominación en la categoría popular, pero no en la de mejor película? ¿Eso significa que filmes similares son productos de segunda clase?

La carta en la que la academia anunció los cambios, que también firmó el director ejecutivo, Dawn Hudson, no define las características para considerar que una película es “popular” ni si los filmes nominados en esa categoría también podrían ser considerados en la categoría a la mejor película (una portavoz de la academia aclaró después que podría suceder). La categoría se estrenará en la siguiente ceremonia de los Oscar, el 24 de febrero de 2019.


El consejo de la academia también votó a favor de que la transmisión sea de tres horas, lo cual describió como un esfuerzo por proporcionar “una premiación más accesible para nuestros espectadores en todo el mundo”. (La última ceremonia, en marzo, duró casi cuatro horas). Para acortar la transmisión, la academia dijo que presentaría “categorías selectas” durante los cortes comerciales, con los momentos de las entregas de la estatuilla editados y transmitidos más tarde durante la emisión.

No señaló qué categorías podrían ser apartadas; las más probables son los tres premios Oscar que se dan a los cortometrajes. Los productores contratados para planear la transmisión anual desde hace tiempo han presionado para que la academia reduzca la cantidad de premios que se presentan al aire (actualmente son veinticinco). Pero los tradicionalistas de la academia —algunos de los cuales se han ido del consejo en años recientes— nunca habían aceptado esta sugerencia.


Un tercer cambio se realizará hasta 2020, señaló la academia: la transmisión se hará en una fecha más temprana del año para intentar acelerar la temporada de premios de Hollywood, que en años recientes se ha extendido durante cuatro meses de ceremonias. Para cuando llega el turno a los Oscar, hay poco suspenso sobre quién ganará qué y hasta los premiados lucen catatónicos, pues para entonces ya han pasado por varios podios de premiación.

La adición de una categoría para películas taquilleras fue atacada de inmediato por algunos críticos de cine prominentes. En Twitter, Manohla Dargis de The New York Times dijo que los cambios eran “estúpidos, ofensivos y patéticamente desesperados”.

Aunque algunas respuestas fueron favorables, la academia también recibió muchas burlas. En redes sociales se sugirieron otras categorías que podrían atraer más televidentes, como el beso más candente en pantalla o las mejores escenas de acción.

Independientemente de si sus soluciones son adecuadas o no, la academia tenía que tomar algún tipo de medida: los Premios Oscar cada vez están más alejados de los gustos de la gente. Este año tan solo 26,5 millones de personas en Estados Unidos vieron la transmisión, una caída de casi el 20 por ciento en comparación con el año anterior y un mínimo récord. Hasta hace cuatro años, los premios de la academia tenían una audiencia de 43,7 millones de espectadores.

“Hemos escuchado lo que muchos de ustedes han dicho sobre las mejoras necesarias para que los Premios Oscar y nuestra academia sigan siendo relevantes en un mundo cambiante”, escribió Bailey. “La Junta de Gobernadores se tomó muy en serio esta tarea”.

La transmisión de los Premios Oscar es un gran negocio que genera el 83 por ciento de los 148 millones de dólares de ingresos anuales de la academia. Los índices de audiencia bajos amenazan esas ganancias, sin mencionar la posición socavada de los Premios Oscar en comparación con los Globos de Oro, que son más dinámicos. Si pasan algunos años más con la misma tendencia de declive, los Globos de Oro se convertirán en la entrega de premios mejor valorada.