Herminio Iglesias, el ataúd dedicado a Alfonsín y otras claves de la derrota peronista de 1983

Argentina y el Mundo 30 de octubre de 2018 Por
Ese hecho, sumado a declaraciones como "conmigo o sinmigo vamos a ganar" o "trabajaremos las 24 horas del día y la noche también" determinaron que este dirigente del peronismo de Avellaneda cobrara un protagonismo inusitado en la campaña.
Herminio Iglesias

Herminio Iglesias, candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el Partido Justicialista en las elecciones de 1983, fue a juicio de muchos analistas el principal artífice de la derrota electoral del peronismo por sus actitudes agresivas y furcios.

Ante un marco imponente, el candidato presidencial peronista Ítalo Argentino Luder cerró la campaña en el Obelisco, el 28 de octubre, y mientras pronunciaba su discurso, Iglesias quemó una miniatura de un ataúd con el nombre de Raúl Alfonsín y estaba pintado con los colores rojo y blanco, emblemas del radicalismo.

Ese hecho, sumado a declaraciones tales como "conmigo o sinmigo vamos a ganar" o "trabajaremos las 24 horas del día y la noche también" determinaron que este dirigente del peronismo de Avellaneda cobrara un protagonismo inusitado en la campaña.

Sin embargo, quienes acompañaron de cerca la campaña de Luder piensan que atribuirle a Herminio Iglesias toda la responsabilidad de la derrota es, cuanto menos, una exageración.

"La verdad es que habíamos quedado atrapados en la lógica de la guerrilla y los sindicatos que había sido parte de los años '70, el peronismo era el palco de Ezeiza. El movimiento siempre estuvo lleno de Herminios, pero en ese momento no los pudimos contener", explica Julio Bárbaro, asesor de Luder y candidato a diputado nacional en 1983.

Bárbaro cree además que Luder "no era un buen candidato", pero que además "no había ningún otro" que sedujera al electorado.

"Ni Luder, Ni (Deolindo) Bittel, o (Antonio) Cafiero estaban en condiciones de llegarle a la gente. (Raúl) Alfonsín interpeló a los sectores medios con un discurso más interesante y supo llegarle a los sectores populares. Por eso ganó y fue lo mejor que le pudo pasar al país. El peronismo no había superado la herencia de Isabel (Perón) y (José) López Rega. No podía gobernar", remarcó Bárbaro.