Cerca de 250 mujeres debatieron sobre las políticas de diversidad en el sector de la minería

Sociedad 12 de diciembre de 2018 Por
Fue en Buenos Aires, en el VII Foro de Mujeres Trabajando en la Minería, con organización de la revista Panorama Minero y la Fundación para el desarrollo de la Minería Argentina (FUNDAMIN).
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Con organización de la revista Panorama Minero y la Fundación para el desarrollo de la Minería Argentina (FUNDAMIN), se llevó adelante hace pocos días en Buenos Aires el VII Foro de Mujeres Trabajando en la Minería. Allí, la industria mostró las políticas de diversidad que comenzó a aplicar en un sector productivo en el que predominan los hombres.

El evento se llevó adelante en el auditorio del Sheraton Libertador, con la participación de cerca de 250 participantes, la mayoría mujeres, y contó con expositoras con experiencia en el mercado minero tanto en la Argentina como en otros países, y con la coordinación de la consultora Marina Masaccesi, consignó el diario Clarín. 

Uno de los temas abordados fue la imprescindible la licencia social para las explotaciones de la industria. Sobre ello habló Paula Cortijo Romani, de Transparencia Latam, quien propuso mejorar el accionar y el compromiso de las empresas para cambiar la imagen de la minería en la Argentina.

Rosana Calpamchat, de Minera Exar, con sede en la provincia de Jujuy, se refirió a cómo se integraron con la comunidad, mientras que Zulema Aciar, de Yamana Gold, habló sobre el entramado de un proyecto como el Gualcamayo, la explotación de oro ubicada en Jachal, San Juan, a 2.000 metros de altura y cómo darse una política de inclusión.

En tanto, Andrea Vidal, de Cerro Vanguardia, en Santa Cruz, contó con lujo de detalles lo que es manejar los camiones y máquinas de porte siendo mujer.

Carolina Mazzieri, coordinadora de la Tecnicatura Superior en Minería en Campo Quijano, Salta, se explayó sobre el rol cada vez más decisivo de la capacitación, al igual que Tay Such, directora nacional de Producción Minera Sustentable; en tanto que Patricia Leiva, de Sales de Jujuy, detalló su labor como supervisora de Laboratorio Planta de Olaroz, también en esa provincia norteña.

Mariana Gaba, consultora argentina con mucho desempeño en un país minero como Chile, dio ejemplos de mujeres que habían sido seleccionadas pero al momento de llegar a la explotación y con las mejores intenciones les señalaban, por ejemplo, que en la mina no había baños de mujeres. También indicó que algunos concluían que la presencia femenina podía llegar a alterar el clima de trabajo.

Según reconstruyó Clarín, Gaba admitió que los estereotipos abundan entre quienes toman las decisiones y que los sesgos de discriminación son “invisibles” pero la maternidad hace que haya menos inserción y se asume que la mujer no va a querer viajar o desplazarse, o quedarse en el campamento. Al respecto, sugirió eliminar las preguntas sobre la vida familiar, algo que a los hombres no se les interroga.

Patricia Debeljuh, doctora en Filosofía y directora del Programa de alta Dirección del IAE, planteó que el dilema de mujer, trabajo y familia se resuelve como en los laberintos, saliendo por arriba. Y en este caso propuso la Responsabilidad Familiar Corporativa (RFC) ya que, al hacerlo, se posiciona a la familia como un nuevo accionista de las empresas.

Debeljuh se explayó sobre el gran capital social que representa la familia, se refirió al rol de las mujeres en la minería, y también advirtió que se debe dejar poner el foco en la carrera profesional. Lo dijo en estos términos: “Carrera es cuando se sale a correr y muchos corren sin saber adónde van. Trayectoria es adónde quiero llegar y con quién. La integración de trabajo y familia es más que la conciliación. Implica la responsabilidad familiar compartida. Desde el punto de vista de la empresa, la primera motivación de la gente es por su familia y hay que plantearse cómo le devolvemos a cada familia ese colaborador no estresado, no enojado. En las familias se construye el capital humano del país”.

El tema en números

Silvia Rodríguez, directora del Comité de Mujeres de FUNDAMIN, informó que apenas el 6,5% de los ocupados en las minas son mujeres y, de ese total, el 60% se desempeña en las áreas administrativas. Señaló: “Las mujeres sabemos escuchar, destacar las mejores condiciones de los otros miembros del equipo pero debemos empeñarnos en formar los profesionales, en considerar a la maternidad como un derecho y esforzarnos a que se desarrollen con equilibrio las actividades”.

Natalia Bianculli, coordinadora de Desarrollo Institucional de “Chicas en Tecnología”, resaltó que también en las empresas high tech a las mujeres les cuesta hacerse un lugar.

Laura Faria, secretaria del Consejo Asesor de Voces Vitales, sintetizó ese cuadro de situación: “Hay un techo de cristal, escaleras rotas y suelos pegajosos”.

Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer, llamó a acciones urgentes para que las mujeres se desempeñen menos en la administración y más en lo técnico y científico. Y llamó a “empezar a capacitar en la formación. Tenemos que terminar de mencionar a la primera mujer en minería porque ya somos muchas. Muestren a más mujeres y capaciten”, aconsejó.

A varios desinformados les sorprendió que la secretaria de Minería de la Nación fuese una mujer. La ingeniera Carolina Sánchez celebró el encuentro y comprometió políticas públicas para impulsar la diversidad, que es en definitiva lo que ayudará a entender una actividad que debe ser sustentable y que es clave para el desarrollo.

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