Estados Unidos ordenó eliminar DeepSeek de todos los sistemas informáticos de sus agencias federales

 La orden la firmó el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. Alcanza a todos los productos y servicios de la empresa china y bloquea de manera definitiva cualquier compra futura por parte del sector público federal. El fundamento invocado es el riesgo de que los datos oficiales terminen expuestos a Pekín.
TecnologíaHace 1 horaRedacciónRedacción
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El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos ordenó retirar DeepSeek de los sistemas informáticos de las agencias civiles federales. La medida la firmó el secretario del organismo, Markwayne Mullin.

El alcance es amplio: comprende todos los productos y servicios de la empresa china de inteligencia artificial, y bloquea de forma definitiva que el sector público federal adquiera tecnología o servicios vinculados a la compañía.

El fundamento

La orden invoca razones de ciberseguridad. Según sus considerandos, existe el riesgo de que los datos de las agencias sean transferidos o queden expuestos a Pekín, en virtud de las normas de inteligencia y seguridad nacional de China, que obligan a las empresas a colaborar con los organismos estatales cuando estos lo requieren.

Como antecedente, la medida menciona de manera general informes del Congreso que advertían sobre los vínculos entre las empresas tecnológicas chinas y el aparato estatal de ese país.

La excepción

El Departamento de Defensa quedó fuera de la orden, pero no por estar exceptuado: ya aplicaba restricciones propias. La Marina y la Agencia de Sistemas de Información de Defensa (DISA) habían limitado previamente el uso de herramientas de código abierto o de origen chino en áreas críticas.

Por qué DeepSeek y no otra

DeepSeek irrumpió en el mercado con una propuesta que alteró los supuestos del sector: modelos de inteligencia artificial de rendimiento comparable al de los líderes estadounidenses, desarrollados a una fracción del costo y distribuidos con licencias abiertas.

Esa combinación —bajo costo y código disponible— es lo que explica su adopción rápida, y también lo que la convierte en un problema de política pública. Un modelo abierto se instala en cualquier servidor, sin contrato ni proveedor intermedio, y por lo tanto sin un punto único donde controlar su uso.

Sobre su desarrollo pesa además una acusación de la industria: OpenAI y Anthropic sostuvieron que los modelos de DeepSeek se habrían beneficiado de la "destilación", una técnica que consiste en entrenar un modelo propio aprovechando las respuestas generadas por sistemas de inteligencia artificial de terceros.

Ni DeepSeek ni el gobierno chino emitieron declaraciones públicas sobre la orden.

El marco en el que se inscribe

La decisión es una pieza más de un proceso que viene escalando. En paralelo, China avanzó con controles de exportación sobre un conjunto de tecnologías consideradas clave, y la competencia en inteligencia artificial se organiza cada vez más alrededor de dos bloques: grandes acuerdos cerrados entre compañías estadounidenses por un lado, y modelos abiertos de origen chino por el otro.

El punto de fondo es que la infraestructura de inteligencia artificial pasó a tratarse como un asunto de seguridad nacional, con el mismo criterio que antes se aplicó a las redes de telecomunicaciones.

Fuentes: orden del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (19 de octubre de 2026); declaraciones previas de OpenAI y Anthropic sobre destilación de modelos.

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