
Ya son 114 los sistemas educativos que restringen el celular en la escuela
Redacción
La discusión sobre el teléfono celular en el aula dejó de ser una excepción para volverse tendencia global. Según el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM) de la UNESCO, el 58% de los sistemas educativos —114 en total— aplica hoy prohibiciones o restricciones severas al uso de dispositivos móviles en las escuelas.
La progresión es llamativa. A fines de 2023 eran 60 los sistemas con algún tipo de restricción formal. A comienzos de 2025 habían llegado a 79. El salto de los últimos años convirtió lo que era una política minoritaria en el criterio mayoritario.
Qué dice la evidencia
El argumento central de la UNESCO no es moral sino cognitivo. La sola proximidad del teléfono, con las notificaciones llegando, alcanza para desconcentrar a un estudiante. Un estudio citado por el organismo indica que puede tomar hasta veinte minutos volver a enfocarse en la tarea de aprendizaje después de una interrupción de ese tipo.
Los datos de las pruebas internacionales a gran escala, como PISA, sugieren una relación negativa entre el uso excesivo de tecnología y el rendimiento escolar. En catorce países se registró un impacto adverso vinculado a la cercanía de los teléfonos. Y en Bélgica, España y el Reino Unido, los estudios citados por la UNESCO muestran que retirar los celulares de las aulas mejoró los resultados de aprendizaje, con un efecto más pronunciado entre los estudiantes de peor desempeño.
Los organismos internacionales señalan además efectos que exceden lo académico: mejor clima de aula, convivencia más saludable y menos casos de acoso digital.
El matiz latinoamericano
Un informe reciente elaborado por expertos de la UNESCO sobre la situación en una docena de países de la región —titulado ¿Celular en las escuelas? Un tema en la agenda pública de América Latina— introduce una advertencia importante para quienes esperan una solución rápida: vetar los celulares, por sí solo, no resuelve el problema.
El trabajo propone avanzar hacia modelos intermedios. Restricciones durante momentos específicos de la clase en lugar de prohibiciones totales. Espacios libres de pantallas. Acuerdos institucionales construidos con la comunidad educativa. Y programas de alfabetización digital que enseñen desde el manejo responsable de redes sociales hasta la identificación de desinformación.
La lógica de fondo es que el problema no desaparece al otro lado del portón de la escuela. Si el objetivo es que los chicos desarrollen una relación sostenible con la tecnología, la prohibición resuelve el aula pero no enseña nada sobre las otras dieciocho horas del día.
La UNESCO viene sosteniendo un criterio general para todo el debate: en la escuela solo debería admitirse la tecnología que tenga una función clara de apoyo al aprendizaje. El resto, según el organismo, requiere justificación.



Ya son 114 los sistemas educativos que restringen el celular en la escuela


Actualizan las pensiones por discapacidad y se mantiene el plus patagónico




Provincia controló más de 10.000 vehículos y retiró de la vía pública a 79 conductores durante el fin de semana

SEROS implementa en Puerto Madryn el programa de prevención del cáncer de cuello uterino mediante el Autotest de VPH


Biss recorrió la obra finalizada de pavimentación de la calle Rivadavia en Playa Unión

Torres: “Después de 40 años de espera, estas familias finalmente pueden decir que la casa es suya”


