Campaña presidencial 2023: claves para explicar un desconcierto

Nota de opinión por Mario Bensimón (*)

Argentina y el Mundo 15 de junio de 2023 Mario Bensimón Mario Bensimón

No exagero si aseguro que la campaña presidencial de 2023 resulta la más desconcertante de los últimos tiempos. 

Escribo el presente artículo en la tarde del jueves 15 de Junio, fecha para la cual está prevista el cierre para la presentación de alianzas, y sin dudas ha sido la incertidumbre, la que ha dominado la escena política de los últimos días en las principales coaliciones que participarán en este proceso electoral.

La coalición denominada “Juntos por el cambio” ha sido protagonista de serias divergencias internas tendientes a definir la amplitud de su conformación. 

Por un lado, un sector encabezado por los candidatos presidenciales Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales propiciando el ingreso a la coalición del gobernador cordobés Juan Schiaretti, aún en pleno desarrollo de la campaña electoral que eligirá el próximo gobernador de la Provincia el 24 de Junio, en donde la Coalición enfrenta al candidato oficialista, Martín Llaryora.

Por otro lado, la también candidata presidencial Patricia Bullrich sostuvo por estos días su idea de que, en el caso de resultar electa, conformaría una mayoría legislativa con el Partido La Libertad Avanza de Javier Milei.

Quienes propician la llegada del Peronismo Cordobés a Juntos por el Cambio, especialmente la UCR, rechazan una eventual alianza legislativa con Milei (sosteniendo insuperables diferencias ideológicas), tanto como desde el sector de Bullrich rechazan a Schiaretti (en este caso alegando criterios de oportunidad ante el proceso electoral provincial en marcha). 

En el Panperonismo la cosa no cambia mucho. El otrora Frente de Todos, con el cual la facción se presentó en las últimas contiendas electorales cambió por “Unión por la Patria”, nombre que parece desnudar los descomunales esfuerzos de cada uno de los sectores para sostenerse dentro de la misma estructura. Sólo la Patria lo justifica…

Por un lado hay quienes ponen de manifiesto la necesidad de sostener un núcleo ideológico sólido, aún frente a una posible derrota, mientras otros entienden que es momento de ampliar la base de sustentación de la alianza, permitiéndose volver a algunas de las ideas que defendía el Justicialismo de otras épocas, pero que se dan de narices por algunas banderas del kirchnerismo más ortodoxo. 

La notable fragmentación del poder experimentada por la política argentina en la actualidad, y que se manifiesta por la falta de liderazgos aglutinantes de magnitud es un fenómeno incómodo en el funcionamiento del Sistema Presidencialista, centrado en la casi ingenua expectativa de la llegada al poder de Presidentes todopoderosos.

La política argentina conoce de las dificultades que el sistema experimenta ante la llegada al poder de Ejecutivos débiles. Es por ello que frente a tal posibilidad se ha establecido el ballotage, que permite, bajo la idea del “segundo mejor”, acumular poder detrás de quién resulte electo Presidente de la Nación cuando en la primera vuelta no haya alcanzado el nivel de acompañamiento pretendido por el sistema.

Es justamente por conocer aquel riesgo, los candidatos con más chances de triunfo ya juegan sus fichas intentando dotar a sus eventuales gestiones de gobernabilidad. 

El contexto de crisis económica que vive nuestro país exige al futuro gobierno proyectarse en tal sentido (lo que advertí en la publicación “Las crisis económicas, la dispersión del voto, el presidencialismo. Una convivencia peligrosa.” publicado el 31 de Octubre de 2022 en Las crisis económicas, la dispersión del voto, el presidencialismo: una convivencia peligrosa (suractual.com.ar) ).

La preocupación ha promovido una actitud proactiva de cada uno de las coaliciones aunque, como ha sido expuesto, con opciones diametralmente opuestas respecto al perfil de las convocatorias y propuestas, diferencias estas que afectan los cimientos mismos de cada una de las alianzas.

Los habituales guiños entre Bullrich y Milei provoca disgustos e irritaciones entre quienes consideran a la “mesura” y la “moderación” como principales virtudes para proponer a una comunidad agotada por la grieta y los desencuentros. Pero además pone de manifiesto los notables desacuerdos que en materia ideológica se mantienen en la coalición.

La coalición de gobierno enfrenta por estos días serias disputas sobre los mecanismos de selección de candidatos (utilizar las PASO o no hacerlo) luego de que la líder natural del espacio mayoritario, Cristina Kirchner, haya manifestado su decisión de no presentar su candidatura presidencial.

En el Frente de Todos (ahora Unión por la Patria), las diferencias ideológicas vienen manifestándose habitualmente, sobre todo a partir de la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque de diputados oficialistas.

Es en este contexto de fragmentación interna donde los candidatos con mayores chances intentan trabajar por la futura gobernabilidad. Quizás el ordenamiento interior sea el presupuesto indispensable para luego si cursar las invitaciones del caso.

Pero así como la fragmentación de poder y su consecuencia, los liderazgos débiles, resultan un elemento exógeno del sistema presidencialista, también, y por los mismos motivos, las coaliciones resultan otro elemento extraño al sistema.

Tal como lo sostuve en “Coaliciones y Presidencialismo” (publicado en Coaliciones y presidencialismo (suractual.com.ar)  el 6 de Marzo de 2023), las coaliciones que resultan imprescindibles para la conformación de mayorías legislativas en el Sistema Parlamentario, no han logrado funcionar de manera fluida en el Presidencialismo, donde tienen el enorme desafío de demostrar que su conformación no sólo sirve para ganar elecciones, sino que además sirve para gobernar.

Advertía en aquella oportunidad sobre las dificultades de las coaliciones para encontrar mecanismos de resolución de conflictos, conflictos que son absolutamente esperables en organizaciones que se conforman por objetivos comunes pero donde cada uno de los socios mantiene su individualidad y su conformación ideológica.

Las diferencias intestinas en ambas coaliciones parecen cruzarse por los mismos ejes, entre quienes intentan prevalecer las definiciones ideológicas y entre quienes intentan garantizar mejores condiciones de ejercicio de poder en un futuro gobierno. 

Entre quienes intentan mejorar el juego y quienes intentan garantizar un resultado.

Quizás, como algunos intentan resumir las viejas diferencias que en el fútbol nos dividió entre menottistas y bilardistas ,resulte muy importante intentar prevalecer en el resultado, pero es mucho más probable que los resultados se obtengan a partir de un juego en equipo.

(*)  Abogado (UNLP) - Maestría en Derecho Constitucional (UNPSJB).  Autor de "Achicando los Arcos" y "Democracia y Desarrollo: el caso Chubut"

Te puede interesar
Lo más visto
IMG-20240724-WA0173

El ISSyS dio de baja a diez profesionales de la cartilla médica de Seros

Redacción
Sociedad Ayer

Es porque se detectaron diferentes incumplimientos. Incluye especialidades de cardiología, clínica médica y pediatría infantil, entre otras. Los profesionales alcanzados son de Rawson, Esquel, Puerto Madryn y Trelew. El interventor del organismo recordó que está vigente la prohibición del cobro de plus médico.