San Juan transformó su mayor basural en un centro ambiental público con tecnología de punta para el desarrollo sustentable

Región 15 de octubre de 2019 Por
Se trata del Centro Ambiental Anchipurac, inaugurado en junio último. Depende de la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Gobierno Provincial. Funcionan allí además el Parque de Tecnologías Ambientales, y el Parque Industrial Tecnológico Ambiental Regional. Recibe visitas guiadas, como parte de su rol educativo.

En el mismo lugar en el que hace diez años estaba el basural más grande de la provincia de San Juan, hoy se emplaza el Centro Ambiental Anchipurac, que depende de la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Gobierno Provincial, y que tiene como fines la educación, la investigación, y generar conciencia ambiental, en una jurisdicción con importantes desarrollo industrial a partir de la actividad minera.

“Anchipurac (“Rayo” en voz huarpe) es una propuesta educativa que tiene entre sus propósitos motivar a los ciudadanos a través de la experiencia y el conocimiento a adoptar un estilo de vida pensando en las generaciones del hoy y del mañana”, se puede leer en la web del lugar, www.anchipurac.com.

El lugar, de características únicas en Latinoamérica, es un centro de educación ambiental de más de 6 hectáreas que está ubicado en el Departamento de Rivadavia, a 18 kilómetros al suroeste del centro de San Juan.

Según datos del propio Gobierno, el parque, de 3.800 metros cuadrados de espacio cubierto y 6.000 metros cuadrados al aire libre, tiene como fin crear, promover y difundir educación y cultura para formar ciudadanos ambientalmente responsables y copartícipes del desarrollo sostenible a nivel provincial y regional.

Anchipurac, inaugurado en junio de este año, es el tercer integrante del Complejo Ambiental San Juan creado en el año 2016 por la Ley 1451-L. También está compuesto por el Parque de Tecnologías Ambientales (PTA), construido en 2011 y administrado por el Gobierno Provincial, y por el Parque Industrial Tecnológico Ambiental Regional (PITAR), un clúster de empresas recicladoras que tiene como objetivo cerrar el círculo e incorporar a la provincia y a la región en una economía sustentable.

“El Complejo Ambiental San Juan es un polo fundado en las bases de la economía circular, que promueve la aplicación de nuevas tecnologías para la gestión ambiental y disposición de residuos, la investigación, la educación y la producción industrial”, se lee en la web del lugar.

La información agrega que el Parque de Tecnologías Ambientales recibe transportes con Residuos Sólidos Urbanos (RSU) y asimilables las 24 horas de los 365 días del año. Los RSU provienen del sector privado y de nueve municipios con gran concentración de población. Aquí los residuos son separados, clasificados y recuperados para reciclaje o dispuestos como relleno sanitario.

En tanto, el Parque Industrial Tecnológico Ambiental Regional se encuentra en desarrollo. Se trata de un parque sustentable en el que se instalarán industrias públicas y privadas que procesarán residuos recuperados. Utilizarán como materia prima desechos electrónicos, de pilas y baterías, caucho, papel, cartón y plástico, entre otros.

Diseño bioclimático

El edificio es un ícono del diseño bioclimático y la arquitectura sustentable en el país. El 40% de la construcción se encuentra por debajo del nivel del terreno natural y a más de 2 metros de profundidad. Esto permite que el edificio se beneficie con la temperatura de la tierra, obteniendo frío en verano y calor en invierno.

Además, Anchipurac está diseñado para aprovechar la luz y el calor del sol en función de las estaciones del año. Utiliza energías limpias y renovables, la solar fotovoltaica y la geotérmica por agua. Cuenta con materiales nobles que requieren bajos costos de mantenimiento y larga durabilidad. Reutiliza las aguas grises y cuenta con aislantes en pisos, techos y muros para conservar la temperatura deseada en los interiores.

“Es la segunda pieza del complejo, después del Parque de Tecnologías Ambientales, que funciona desde 2011 y ya recibe el 80% de los residuos sólidos urbanos de la provincia, unas 700 toneladas diarias”, explicó en declaraciones al diario Clarín Claudia Agnelli, directora del Centro.

Según agregó la directora, Anchipurac es la primera construcción sustentable y bioclimática de San Juan y fue concebida para obtener el mayor provecho de la geografía y el clima de la provincia.

“El edificio se abastece con energía solar fotovoltaica, generada a través de paneles solares, y utiliza energía geotérmica para calefaccionarse -sostuvo-. Ahorramos hasta un 75% de energía si se lo compara con otro similar, pero común”.

“Un día como hoy estamos consumiendo solo 50 kilovatios, cuando podríamos estar consumiendo 250”, aseguró la directora.

Observatorio ambiental

En el Centro funciona el Observatorio Ambiental, repletó de pantallas, que tiene como objetivo recopilar datos del agua, el suelo y el aire de San Juan y la disposición de los residuos que llegan al Complejo. “Iniciamos el monitoreo de los ríos San Juan y Jáchal, que son los principales de la provincia”, explicó también a Clarín Bruno Grillo, el ingeniero que dirige las investigaciones. “El equipo cuenta con 10 profesionales, entre los que hay biólogos, químicos y profesionales en computación y estamos buscando expertos en Geografía. Estimamos que a principios de 2020 podremos emitir el primer informe”, adelantó.

En un salón adyacente funcionará un laboratorio, donde proyectan estudiar las propiedades de los materiales recuperados, con especial foco en el plástico, para reinsertarlos en el mercado. Se trata de uno de los principios clave en la llamada “economía circular”: la reutilización de los recursos. José Luis Galdeano, diseñador y primer integrante del equipo, que está en proceso de formación, indicó: “Apuntamos a reconvertir el plástico en objetos de diseño para un living, sillas o carcasas para celulares, por ejemplo”.

Recorrida guiada

En cuanto a la pata educativa de Anchipurac, se trata de una recorrida guiada. El recorrido propone 15 espacios organizados en tres ejes conceptuales: “Somos parte el todo”, “Hacia un desarrollo sostenible” y “El mañana empieza hoy”.

En el circuito, que dura unos 20 minutos, se destacan un microcine de 360 grados con forma de Tierra; una cinta digital en la que se puede practicar la separación de residuos, entre otros juegos, y una experiencia en la que cada visitante puede medir su “huella de carbono”, es decir, los gases que genera a partir del uso de productos que dependen de energía la derivada de combustibles fósiles, y cómo puede hacer para compensar ese impacto a través de la plantación de árboles.

Por último, cuenta con el Parque Escultórico, que se encuentra alrededor del edificio. El parque cuenta con 19 obras que fueron seleccionadas entre 40 proyectos de artistas de varios países que participaron en la convocatoria realizada por la Secretaría de Estado de Ambiente en diciembre de 2017, bajo la consigna del uso de materiales reciclados.

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