La droga que apareció en una red de pesca era de “máxima pureza” y llevaba más de dos años bajo el mar, según las pericias

Sociedad 26 de agosto de 2020 Por Redacción
“Es un tema raro”, le dijo una fuente judicial a Sur Actual. La cocaína estaba mezclada entre una gran cantidad de langostinos cuando se levantó la red de pesca.
Conarpesa 1
Foto: @RevistaPuertotw.

“Esto lleva más de dos años bajo el mar”, le dijo una fuente de la Justicia federal a Sur Actual. Se refería a los casi 10 kilos de cocaína que fueron “capturados” en una red pesquera de un barco de la empresa Conarpesa, radicada en Puerto Madryn. Ni bien el capitán tomó conocimiento, informó a Prefectura y volvió al puerto de Madryn para bajar la carga inesperada. Una vez en tierra y por los restos que tenían los envoltorios (musgos pegados) quedaron despejadas algunas dudas. Como por ejemplo que los bultos habían sido arrojados al mar hace bastante tiempo. 

El barco involucrado es el Conarpesa I. El hecho ocurrió el domingo cerca de las 10 cuando levantaron unas de las redes de pesca. El fresquero se encuentra en plena zafra del langostino. 

Las especulaciones en torno a la aparición de esa importante cantidad de droga (se estima que podrían ser más de 10 kilos) dio para múltiples especulaciones. Lo que sí es seguro es que los envoltorios llevaban bastante tiempo en alta mar, a juzgar por el estado en que se encontraban. 

Un traspaso de barco a barco y el “descarte” de la droga por parte de alguna embarcación que era perseguida por autoridades figuran entre las hipótesis. Pero ya los investigadores creen que será “imposible” determinar a ciencia cierta cómo llegó la droga a las profundidades del mar argentino. “Es un tema complejo y hasta oscuro. Con mucho misterio alrededor”, agregó la fuente judicial.  

“El origen puede ser del más variado, pero lo más probable es que se haya tratado de una embarcación que seguramente era buscada por alguna fuerza federal y se desprendió de la droga arrojándola al mar”, dijeron desde la investigación.

Fernando Álvarez Castellano, empresario español dueño de la firma, dijo que fue “un hecho insólito y fortuito”, ya que “la embarcación estaba en pleno lance de langostino cuando levantó la red y se encontraron los paquetes”. 

Por tratarse de bultos sospechosos, se avisó a la empresa y a la Prefectura Naval y se decidió volver a puerto, explicó Álvarez Castellano en un comunicado.

Una vez reportado el hallazgo, el capitán de la embarcación, Jorge Nardi, dispuso su ubicación en un lugar cerrado en el pañol de abordo y retornó al puerto. El buque ingresó el domingo a la noche al muelle Luis Piedrabuena, de Puerto Madryn, donde fue abordado por personal de la Prefectura, que confirmó la existencia de cocaína en los paquetes y revisó todas las instalaciones de la nave.

"El barco fue revisado y liberado una vez que se comprobó el origen de esos paquetes que quedaron en poder de la Justicia Federal y la embarcación volvió a la pesca", explicó el empresario. 

Ahora viene el trabajo de las pericias. Puede ser que la cantidad de droga encontrada sea menor a la que se piensa, ya que el agua pudo haber influido en “estirar” la carga. Y algo más: para quienes revisaron los paquetes podría tratarse de una droga de máxima pureza.

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